sábado, 12 de septiembre de 2015

Mirando el destino de las gotas.


La lluvia es perfecta
sus gotas besan la exactitud
de mi soledad aborrecida.


Atrás del ser la noche eterna.
La vida tiene la suavidad de la luciérnaga.


¿Quién trazo el sendero de esas pequeñas aguas
que se arrastran por el vidrio?
el camino trazado se hizo destino
presagio exacto escrito en la nada.


El caracol nocturno es una voluntad silenciosa
arrastrándose por el mundo.


Nos arrojamos a la lluvia a su inclemencia
pero nuestro destino nace y muere en el vacío.


El aguacero se va ya no nacen dioses de mis miedos.


Federico Espinosa.

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