miércoles, 16 de mayo de 2018

La plaza es el coliseo gitano

Amanece quebrada la mañana
por la lengua zíngara,
gritos, cuchillos en el aire,
mujeres en el piso,
autos y camionetas
rodeando la plaza.

Patada y golpes
caen como granizos
en una feroz tormenta,
el ruido a hueso roto
resuena en las caras,
las camisas rojas
por la sangre
de algún deshonor,
alguna niña robada
por algún gitano pobre
sin monedas de oros
ni autos viejos a la venta.

Pitbull contra Pitbull
se baten a muerte
los perros son fieles
hasta en la magna locura
de la arenga gitana.

Los cuchillos tajonean el aire
la muerte resuella
en las gargantas zíngaras,
las viejas matronas
pelo a pelo, teta a teta
se van despellejando el cuerpo.

Las sirenas policiales
se sienten y los gitanos
como lagartijas asustadas
desaparecen de la plaza,
camionetas y autos
forman parte del pasado.

Uno piensa en Romeo y Julieta
Capuletos y Montescos,
y también en gladiadores
batiéndose en el coliseo romano.

Los gitanos dejaron
tirados en la plaza
pedazos de pelo, pieles de teta,
gotas de sangre,
y un noble Pitbull agonizando.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Calles

Una calle sin nombre
hundiéndose en la noche,
carteles mal armados 
ofreciendo cerveza,
los hombres en fila india
dejan las últimas monedas
de la changa del día.

Calles de tierra
donde nacen personas
prójimos destinados a la sombra,
floreciendo en barrios duros
como costras de una herida en la humanidad.

Calles habitadas por animales
dolores donde no penetra el poema,
conciencias mudas
donde perece toda razón humana.

Calles que hacen un laberinto
donde los héroes ciegos y sin hilos
de Ariadnas son demolidos
por la realidad de las circunstancias.

Calles, caminos, senderos
por donde la huella de Dios
huye sin dejar milagros.

Federico Espinosa.

domingo, 25 de febrero de 2018

Kushe papai (Abuelita)

La luz se cierra en torno al pino
amanece
ella abraza a cada árbol
le habla el mapudungun
quiebra mi pobre idioma
los deshace como el sol
a los últimos suspiros de la sombra.


La abuela era mi vecina
hoy apareció su voz en mis sueños
era joven cuando ella me saludaba
me hablaba y yo sonreía
con la fuerza de esas palabras.


Mari mari hizo un hueco en mi memoria
yo sonreía y decía –hola-
ahora entiendo su cara de extrañamiento
mi respuesta era una piedra
quebrando la belleza de su lengua madre.


Amanecía a mi ventana acudía
el rocío envuelto en la melodía de esas palabras
que hacían florecer el jardín de mis palabra añejas
esas que uno trae del jardín de sus pasados.


Kümelen me dijo la última vez que la vi
llorando ante un árbol seco.


Hoy llevo pequeños brotes de ese idioma
que me asaltan en los sueños
la palabra define a un pueblo
este decir mapuche me ha dejado oír su milagro
aceptó al huinca con palabras de hueso
le dio una caricia a esta poesía seca.


Cada pueblo late y vive acunado a su idioma.

Espinosa Federico

martes, 20 de febrero de 2018

EL GALGO

Corrió
sin lugar a dudas
corrió.

Siguió una liebre
y no la alcanzo.

El galgo corría
detrás venía la muerte.

Sobre la ruta
dejo sus patas
y su cabeza.

En el capot del auto
viaja su sangre.


Espinosa Federico


domingo, 11 de febrero de 2018

Ansiando


Escribo el poema ansiando la muerte
enroscado con la sombra
el hombre va naciendo nada.


El silencio va por otro lado cuando las palabras
quieren explotar los dolores de la conciencia.


Siempre hay una basura inoportuna que desorbita el ojo.


Guardo una sola lágrima y en ella condenso todo mi dolor
si alguna vez cae al mundo que alguien entienda su piedad.


Fui esa rama verde irrespetuosa
hoy apenas un palito seco a punto de quebrarse
una certeza, apenas una en la vida ¡que corto es el tiempo!


Y ya no hay disimulo lo gastado naufraga en el abismo.


Es un día viejo todos los días son tan viejos
he guardado poemas han sido mis pasajes sin destino.

Espinosa Federico


lunes, 5 de febrero de 2018

Los murmullos del parque

En el parque

Un cuerpo frente a otro
el punto de encuentro
es la mirada
donde empiezan
a desnudarse las pieles.

En los ojos del pájaro
hay un asombro de cuerpo sin alas.

El hombre en cambio sólo ve un ave
enjaulada por la monotonía
de sus ojos sin asombro.




Dos luces creando oscuridad


En la mano la rama dibuja un sol
el sol dibuja una sombra parecida a una rama
la mano siente la sequedad del leño
y anida en ella de forma silenciosa el calor solar.

Si este sol enorme cayera sobre el parque
desarmaría con su fuego todas las figuras,
de todo haría la más insignificante nada.

El abuelo crea formas con la varilla
es ese dios oculto deformado por el tiempo.

Los rayos como dedos fundidos
vierten luz sobre los cuerpos
que se estiran a lo largo
como una utopía oscura.

El sol y el viejo pelean por el parque
hacen y deshacen figuras
destejen las ausencias de una luz oscura



Los Recuerdos

Se desvanece el perro a la distancia
quizás irse es eso
o tal vez desvanecerse
es el único sentido que nos espera.

Las presencias son absorbidas
por la luz y el tiempo
los arboles tiesos del parque
son apenas un bostezo deforme.

A veces la memoria se hace
con voces y cantos guardados en el caracol de los años.

De que servirán los cuerpos si a cada paso se desarman
y en vez de ropa y músculos nos va cubriendo el olvido.

En el parque no solo se desteje el mundo
también nosotros
y el minúsculo universo de los recuerdos.


Espinosa Federico


domingo, 28 de enero de 2018

LAS EXAGERACIONES

Somos las exageraciones
de un dios triste.

Una tapa oxidada
es tiempo y muerte
abrazados a una fecha incierta.

Las risas vienen de la niñez
las oigo detrás del paredón
donde orina
el ratón que carcome los recuerdos.

Exageraciones angustiadas
pedazos de un ser
que nos hizo sin ganas,
nos hizo juguetes
para las manos que mecen
la cuna del sueño eterno.

Del dios pan
somos sus migas disueltas en el viento.

Espinosa Federico.


martes, 16 de enero de 2018

Palomas de Cutral Có

Piedras grises con alas
un vuelo pesado
que arde con el sol,
cada aleteo
una crucifixión llena de arena

arrullos mudos caen
al sonido de los camiones,
hay una ciudad
indiferente a sus vuelos
ellas las palomas de Cutral Có
con sus plumas sucias
descienden a las calles de tierra
las agobia el calor
y el destierro del cielo

adelante una ruta llena de santos
atrás Cutral Có y sus palomas
como un milagro derretido

agua de fuego es la plegaria de la ciudad.



 Espinosa Federico

viernes, 5 de enero de 2018

EL ACRÓBATA

Extiendo mi pensamiento
como una rama al viento
si pudiera mecerme
con esa sutilidad
frente al vacío
si copiara el vuelo
de las palomas
llenaría de palabras el cielo

no quiero ninguna de las formas de dios
pues de la nada,
nada saldrá

extiendo lo que soy
hago piruetas en un hilo sobre el abismo.


Espinosa Federico.

miércoles, 3 de enero de 2018

Té de tilo

Té de tilo para que repose la ira y se enfrié la sangre
pedí palabras me diste el vacío de la hoja,
haraganeo, cachureo el conteiner del lenguaje
todo imperio esconde su basura en el olvido.
Quiero entender que audacia encontrás en el silencio
que religión austera es el cerrojo de tus labios,
el mutismo encierra el valor de la palabra.


La hoja en blanco guarda presagios, predicciones
llenas de incertidumbres, la hoja en blanco es la certeza
de que habrá futuro lo bueno y lo malo está más allá de la palabra.


Quiero la frase de cada jugada de cada movimiento,
después de todo es la manera en que se forja el destino.


Me inquieta esa forma de voz encapullada,
esa voz como de lámpara deshabitada.


Amaina la tormenta sorbo el té cae la lluvia
lejos sobre tu tumba.


Espinosa Federico



sábado, 25 de noviembre de 2017

Cuerpos muertos de idioma

Todos los cuerpos andan
con un idioma roto encima
cada palabra se ahoga
por la marea de sus letras.

Balbucear es caer de cabezas
hacia un vacío sin fin
deletrear cada cosa
hacer de la palabra un ala en pleno vuelo.

El esqueleto está seco por entre sus costillas
florece una amapola
sin en vez de hablar
pudiéramos florecer cada palabra
el silencio de la muerte
sería un bello jardín lleno de vida.


Espinosa Federico.



miércoles, 22 de noviembre de 2017

UNA ROSA ESPERA

Hoy ya es rosa el pimpollo
desde la semilla
hasta el pétalo
ha ido cayendo tiempo

se mecen las estaciones
sobre su cuerpo amarillo

pequeña aún
espera su dulce entrega

a las abejas del verano.

Espinosa Federico

jueves, 16 de noviembre de 2017

Modo OFF

Quería escribir poemas parecidos a la noche
poemas con o sin luna, estrellados o vacíos
pero no había furia en mi sangre, como parir
un paisaje cuando el modo off condensa tu vida.

Madrugadas enteras caían sobre la sien y se hacían silencio,
afuera quizás llovía o tal vez la fugaz monotonía de un acorde
iniciaba el viaje al pasado, se quiebra el espejo del tiempo
y el porvenir es un recuerdo que se arma con fantasmas.

Traer a la palabra para dibujar eso que está allí, lo que envuelve
al mundo cuando el sol es solo un dibujo de sensaciones en la mente.

Calcar la noche como un tatuaje, hacer de la hoja blanca piel
después que venga el universo y lata como un corazón vacío.

Transmigrar la noche al poema es hacer pasar a dios por el ojo de una aguja.

Espinosa Federico.



lunes, 13 de noviembre de 2017

El Chimango

Un nido de calandria
el pichón grita o canta


un día lleno de sol
donde el silencio
se hace caricia

un vuelo cae
dos calandrias
peleando

un chimango
hundiendo su pico
en el pecho de un pichón

pequeñas plumas
junto al nido mudo

calandrias desesperadas
vuelan detrás de las alas
que llevan esa muerte
en sus garras

cae la tarde
sobre su mudez
un pájaro desarma a otro

Espinosa Federico.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Disney nos dijo que la rana era fea

Quiero gastar hasta el último de mis besos
ser esa ponzoña enamorada
esa lombriz retorciéndose frente a tus ojos
a veces los príncipes azules aburren
y aparecemos nosotros las bestias,
no voy a darte un beso de cuento de hadas
voy a comerte la boca
como si fueras la primer manzana del paraíso,
perdón por mi desfachatez
por este cuerpo tan lleno de deseos
y tan falto de gimnasio,
me olvide que para ser héroe
y rescatar a la princesa
hacen falta músculos y cara de malo
soy escuálido y admiro a Sméagol
si vos fueras mi anillo sabrías hasta donde llegaría.


Que fácil debe ser seducir siendo bonito
pero más lindo es encarar la furia
de sus pelos al viento
sabiendo que sos Héctor frente a Aquiles
y que tu fracaso ya estaba dictado
por las parcas de tu fealdad,
si pudieras entender el coraje
verías que hay un hombre desarmándose
por abrir sus ojos a la mañana
y despertarse con tu sonrisa encendida.


Pero bueno Disney nos lleno de príncipes
y nos dijo que la rana era fea
si pudiéramos sacarnos esta ropa
esta muda de estereotipos
quizás vos no quisieras ser princesa
y abandonaras al lindo que todas quieren
por este hombre que no cede a la probabilidad
que busca romper los muros donde enceguece
la mirada de tu alma y su libertad,
si abrieras tus brazos para mi
se caerían los castillos de tu mente.

Federico Espinosa