domingo, 15 de febrero de 2015

La ciudad.


Veo hacia el horizonte
donde el sol
quema la cabellera
descuidada de la ciudad,
a lo lejos la sombra de un pájaro
se pierde como una silueta
de ceniza desapareciendo en la lejanía.

Las calles de piedra y arena
parecen incendiarse
con un fuego incoloro,
las casillas de las tomas
envueltas con bolsas negras
cobijan a los niños
bajo su sombra calurosa.

La estrella que ilumina el día
avanza implacable,
los pobres perros callejeros
caminan desorientados
con sus lenguas afuera
buscando el milagro de revivir
en un charquito de agua podrida.


Del otro lado de este infierno
cruza el río
algunos se bañan,
otros pasean en sus autos alta gama
las mujeres hacen ejercicio,
los abuelos cholulos con sus caniches toy
caminando bajo la sombra de los árboles,
hay algo de cielo e infierno en esta ciudad
solo quisiera saber quienes son los ángeles?
y quienes los demonios?.


Federico Espinosa.

2 comentarios:

  1. Esta ciudad y sus contrastes, cómo no escribir sobre ella.

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  2. Esos lastimosos Contrastes Horacio. Abrazo maestro.

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