martes, 19 de febrero de 2013

Pequeña reseña del libro de poemas “Ruidos Extraños” de Pablo Cazayous.











Poemas certeros, palabras al centro de la verdad, pequeños fragmentos diseminados sobre la hoja, acaso esos fragmentos buscan la luz poética de la trascendencia.
Al principio todo era oscuridad dice la biblia, luego la claridad, pequeños focos alumbran la oscuridad del ser, farolitos que nos muestran caminos ocultos, salidas por donde se fugan las palabras, de la fuga, del huir viene la poesía.
Ruidos Extraños de Pablo Cazayous es un poemario que busca la huida, el destierro, el lugar donde llegar a realizarse. Los poemas vienen con un caudal pequeño y mágico que trasladan a imágenes enormes como si nos encontráramos frente a los murales de Diego Rivera.
La lectura de los poemas de Cazayous se encadenan uno a uno, sus palabras respiran, laten y parecen hacer nacer la mañana, la frescura llena de extrañeza acaricia la palabra y la transforma en un ruido, en un lenguaje lleno de asombro.
Esta travesía de leer a Cazayous nos lleva por la filosofía, la reflexión, los caligramas, el amor y nos enfrenta a nuestra realidad social. Cada sección nos hunde en un abismo de palabras, donde el poema es la luz, el Alfa y Omega del cielo del poeta.
La poesía de Pablo es de esas que se funden con la tarde, se mezcla con la noche y bajo las sabanas del amanecer renace, sus palabras buscan el sol, la luna y las estrellas, aunque ellos se encuentren en la nostalgia de su pasado.
Los escalones del exiliado nos llevan al infierno de su poesía, donde a cada segundo late el vivo sonido de la palabra, esa palabra que da vida, palabra que llena el alma del poeta.
Cuando la poesía se lleva en el alma, ella sabe esperar los silencios del desterrado, espera hasta que él (me refiero a Pablo Cazayous) vuelva a sus brazos e inicie la comunión entre hombre y poesía, entre latido y misterio.
Ruidos extraños es un libro lleno de hermosos poemas, es un libro labrado (y esto es lo extraño) en un acto de amor con el silencio.


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