martes, 26 de junio de 2012

ELLA




Amanece. El crepúsculo desfallece y se esconde entre las hojas secas.
Miraba el mar. Un barco pesquero caía en la profundidad de un horizonte casi infinito. Las gaviotas vuelan como si este mundo nunca se fuera acabar.
-¿En qué pensas?-
-En tu piel de olas salvajes-
-Anoche eras un naufrago sin isla-
-¿Y hoy que soy?-
-La sombra del hombre que eras ayer-
Quizás tiene razón. Y solo soy eso, un pedazo de algo oscuro bajo el sol.
-¿Y vos que sos?-
-Yo soy el tatuaje de tu alma-
-La brújula sin norte de mi vida, querrás decir-
-Ya te dije sos una sombra con el alma tatuada-
En realidad deje mi alma en las profundidades de su piel. Cuantas veces aposté al olvido. Y perdí en la ruleta de sus ojos grises.
-¿Qué soy para vos?-
-Lo que son todos los hombres para mí-
-¿Qué?-
-Mis marionetas, mis fichas de domino innecesarias-
-Algún día te vas a enamorar-
-No, todas las almas me pertenecen, pero ninguna es mía-
Miraba el mar desde la ventana del hospital. Ella ya no estaba. En realidad ella nunca estuvo. Solo fue su voz. Su canto de sirena que se robaba mi alma. Ahora entiendo vino por mí. Soy un peón de ajedrez gastado. El ultimo movimiento dejo mi cabeza en sus manos. Jaque mate envuelto en su sonrisa silenciosa.


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