viernes, 1 de mayo de 2009

VII

Estas aquí. Luego allá,
tan cerca y tan lejos.
Eres la nube en mi cielo claro,
la voz pronostica lluvia.
El agua cae sin ruido
pero con mucha duda.
En los labios hay sed,
sed de incomprensión,
sed que carcome el corazón,
sed que no se deja apagar;
no hay agua solo arena
que ahoga el paladar.

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