sábado, 3 de octubre de 2015

Cosechando Manzanas Oscuras

De la noche cae el poema
se desprende
como un fruto desconocido
yo lo tomo, lo hago mío
cumplo con mi destino
de Adán, esta vez
la culpa no fue de Eva
sino de esta boca
que quiso pronunciar
la belleza del fruto-poema
y no hizo más que desterrar
a la pequeña palabra
que habitaba el paraíso,
acá no hubo dios enojado
ni mujer tentada
menos una víbora seductora
el pecado estaba en mis labios
en esa ansiedad loca
de comerme el poema a mordiscones,
la noche guarda mil paraísos perdidos
la noche tiene poetas cosechando
manzanas oscuras.

Federico Espinosa.

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