martes, 27 de noviembre de 2012

Sor Juana y las campanas deshilachadas.





Campanas deshilachadas por el golpe del viento
inundando mí oído con su suave temblor,
caricias de gota
Cayendo y coleteando como peces en el suelo.

Todo es como un impulso. Como cuando escribo.
Todo es incorrecto. Menos el latido de tu corazón.

El día se diluye en las manos de la noche
y todo se va,
todo menos tu un fénix de carne en la oscuridad.

Y en la hora en que las almas flotan por los sueños,
dos cuerpos se mueven, uno sobre el otro,
péndulo de sexo y amor.
Y en un mar sin luna, las pieles estallan
como olas en la roca.

Descanso. Hasta el amor se toma un descanso por las noches…
hay algo más allá del pensamiento,
eso eres tu amor.
El amor no es eterno. Eterno es el recuerdo que no se puede borrar.

Las palabras de Sor Juana son campanas deshilachadas
por el viento.
Campanas de un eterno sonar.


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