I
¿Por qué campos galopara Namúncura?.
El y su caballo son solo uno a la eternidad.
Huira aun del seco ruido de aquel Rémington asesino,
que lo vio llorar, designándose a la reserva sin libertad.
La chusma que lo acompañaba se fundió con el huinca,
se hicieron estirpe en el tiempo y no perecieron.
Decían Namúncura es un asesino bruto y despiadado,
mientras ellos(los blancos) sudaban pecado y sus bocas escupían
sangre inocente.
Hoy un malón de paz descansa en Chimpay,
y los ojos del viejo cacique se han hecho intemporales,
como los pasos de su hijo que entrego su alma a dios.
II
Debajo del árbol amarillo por el otoño
parece estar meditando triste Catriel.
Será que aun le duele la derrota de sus lanzas,
o lo atacara la melancolía de su libertad pampeana.
Fue un guerrero de chiripa y boleadora,
luego un soldado al servicio del gobierno.
Entrego su libertad por la sangre de sus hermanos,
y debió combatirlos defendiendo a su nueva patria
que ni siquiera lo reconocía como hijo suyo.
Paradójico fue su destino de sombras y luces,
luces de rebeldía y libertad de amor a sus costumbres,
sombras de conquistas y crueldad,
de traición a su sangre combativa por su sangre de raza
por salvarse de la extinción.
III
Como la última hoja seca de un árbol cayó Sayhueque,
despaciolento con la mirada perdida en la nada.
A cada paso que su caballo daba por la hondonada,
iba dejando libertad, iba perdiendo su propia tierra.
Bramo el lago Nahuel Huapi al paso del lonco cansado,
presintiendo el fin del indomable cacique mapuche.
Avanzan las tribus de Inacayal, Huenchenecul, Chiquinchan,
Qual Salvutia, Prayel, Nahuel, Pichi-Curruinca, Cumilao y Foyel.
Todos van con la resignación, con el temor al hombre blanco,
con el dolor de su sangre vencida, con la furia de su lanza quebrada.
Y en el fuerte "Junin de los Andes" fue despojándose de todo,
crucificando la herencia de su pasado ante el temible extranjero
que al igual que el romano,
puso en la cruz al mapuche por no entender su vida,
por su color de piel, por ser un simple aborigen.
¡Perdonálos señor no saben lo que hicieron!...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Al Flaco Spinetta
Te miro desde mi tiempo oigo tu voz fina y ardiente, una musa se baña en tus rulos, y la otra coquetea con las cuerdas de tu guitarra rud...
-
He aquí la caída de mi ser dentro de mi propia sombra, me arrastro por la espiral luminosa de la luna, se desangra toda mi esencia, pedazo...
-
He leído libros de historia, biografías hechas con pedazos de tiempo donde puede caer o realzarce el honor del mito o figura al cual estaba ...
-
Todo tirado por el suelo, la catástrofe del desorden refleja la decadencia del pobre poeta, que duerme en el piso mientras en la oscuridad ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario