miércoles, 18 de noviembre de 2015

Cosa (Problema Existencial)


El sol el calor y la calle
este pensar
el ir de una vereda a otra
llevar el pensamiento
cargar el silencio
mientras la caminata
es acompañada
por mi propia sombra,
no ver hacia afuera
solo ir mirando
los interiores
de lo que soy
y de repente
sentir
que hay algo
que aún no conozco,
saldrá de mí
otro
habrá un cambio de piel
oculto
o tal vez solo sea una conciencia
rechazando este pobre cuerpo,
a veces el mundo es otra cosa
una cosa lejana a mí
una cosa extraña
como la misma palabra cosa.

ido alejándome
del vuelo mecánico
de las palomas
doy pasos desorientados
no quiero borrar las huellas
de las aves en el aire,
la rareza en el charco
tiene mi cara
yo soy raro
el raro animal que no se entiende,
busco espejos
que no me hagan sentir ajeno
a lo que veo
pero esta imagen que soy
es apenas un forastero
que se ha quedado sin memoria
sin los sentidos sin la razón
sin la mecánica llamada certeza.

voy buscando ser oruga
seré capullo
y naceré mariposa,
este deseo de ser algo
de entenderme más allá de la cosa.

Federico Espinosa.

lunes, 9 de noviembre de 2015

La noche es un ángel sin cabeza


Bajo la luz del faro
pasa la tierra
un mundo caótico
desordena la noche
el viento vomita
un aire caliente
la arena invade
la soledad de la estepa.

Aullidos de perros
llenan la oscuridad
dibujan ausencias
imitan el llanto triste
de la pobre muerte.

Arropada de tierra
la noche es un enjambre
de brújulas desordenadas,
la noche es una ángel sin cabeza
cayendo silencioso sobre el mundo.

A lo lejos los hogares son cartulinas
negras sobre el horizonte,
los hogares son pequeños universos
disimulando la paz en el caos de la noche.

lunes, 2 de noviembre de 2015

La noche se iba

La noche se iba
tu cara
renacía angelical
los demonios
de tu ser
eran solo preguntas,
tu dios
era un deseo
concebido por el miedo,
la profundidad de tus ojos
abría el abismo de la locura,
vos tenías la insolencia del mar
y el silencio enigmático
de la cruz en la tierra.

La noche se iba
como un río mudo
la figura del angelito
asomaba en la lejanía,
el pequeño imploraba
sin saber que sus alas
eran de cemento.

Vos seguías ahí
parada frente al amanecer,
yo miraba tu sombra
y veía nacer el augurio
el deletreo voraz
que antecede al poema.

Federico Espinosa.




martes, 20 de octubre de 2015

Camino y no me importa la muerte



Camino por el simple hecho de moverme
doy pasos y dejo huellas en el mundo
uno va sin razón alguna sigue el camino
inventa esta procesión de horizonte vacío,
¿a quién pueden importarle esta palabras
esta aventura gris de mi existencia?
seguramente a nadie y como mis huellas
esta palabras serán silencio y nada.

El rastro es la sombra de mi pasado
el rastro no se borra llena mi historia
deja una senda a mi futuro fantasma
a mi vida que se ocultara en el sudario
que será la cara de mis recuerdos.

Los pies avanzan quebrando distancias
me alejan de las cosas que amo
y también huyen de todos mis temores,
me siento más humano mientras camino
camino como un Jesús sin cruz
a veces miro el cielo y le hago preguntas
a ese padre que caminó por mi vida
sonriente silencioso y tan lejano,
la caminata de mi vida es polvo
que el viento arrastra hasta el infinito
es polvo un remolino futuro lleno de ausencia.

Camino y no me importa nada solo voy
la muerte es hoy una palabra deshabitada
y todo lo que soy se resume en pisadas
que dejan surcos vestigios de lo que soy
indicios de lo que alguna vez seré.

Escribo después de caminar
acaso este poema sea una extensión
de esos pasos cicatrizados del pasado,
en fin mis pies ahora reposan
eso a nadie le importara
es hora de volver al silencio
de esta ruidosa ciudad.


Federico Espinosa.

sábado, 17 de octubre de 2015

Descripción de la felicidad de dos perras


Envueltas en la noche
las perritas de la calle
juegan de manera inocente
una salta sobre la otra
se mordisquean sin violencia
corren por el predio
el mundo pasa
y ellas juguetean
ingenuas y felices.


Atomizo la mirada
en ese instante
siento al tiempo
pasar como un río
asesino que arrasa
existencias efímeras
pero encuentro
paz en la imagen
pura de las perras
jugando alegres
sin que nada
las distraiga.


La felicidad arropa
cualquier ser
bajo cualquier cielo,
ahora mientras escribo:
las dos perritas
parecen sentirse
únicas bajo las estrellas
sus figuras tiernas
se han amurado
en los recuerdos
eternos de mi alma.


Su pequeña alegría
hace llama en mi corazón
soy feliz porque su felicidad
germino en esta risa de loco
que ve dos sombras de perro
jugando bajo una enorme
luna llena que cae
silenciosa como una gota
en el horizonte infinito.

Federico Espinosa.

martes, 13 de octubre de 2015

Quiero sacarme este ángel de los ojos

La noche y su paisaje vacío
el desplome de las sombras
dentro de la ausencia,
tu ir tu ir lejano y preciso
ese adiós certero
que galopa hacia el más allá
ese más allá que se desarma
en la maldita distancia
que une la palabra al recuerdo.


Quiero sacarme este ángel de los ojos
dormirlo en su cuna para que su peso
no rompa estas pestañas sujetas a la nada
todo pesa hasta la luna llena en mi mirada
el ojo se asfixia de tanto ver dolor
de tanto mirar cielos silenciosos
que fueron dejando hombres, mujeres,
niños, perros, gatos, aves, seres,
seres envueltos en una mudes eterna.


Me sacaría la palabra paraíso de los labios
para que no haya lugar donde pensarte.


Federico Espinosa.

domingo, 4 de octubre de 2015

Pierdo la fe cuando miro al cielo


Siempre a esta hora miro el cielo
desconozco el motivo
de este acto,
miro hacia arriba y no hay estrellas
una profunda oscuridad
dibuja el cuerpo obsceno del silencio,
a la misma hora uno mis ojos
con la mirada negra de la noche
intento entender la voz de dios
pero el cielo que miro
es una boca muda.

Callado contemplo
las ruinas del imperio
miro mi sombra
no hay milagros en ella
soy el cuerpo de la derrota
hecho a imagen y semejanza
de este mutismo llamado dios.

Federico Espinosa

Al Flaco Spinetta

  Te miro desde mi tiempo oigo tu voz fina y ardiente, una musa  se baña en tus rulos, y la otra coquetea con las cuerdas de tu guitarra rud...