Mostrando entradas con la etiqueta De ineditos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta De ineditos. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de abril de 2012

El Fantasma

Merodeo la plaza,
el arenero
es la puerta al infierno
y las hamacas
las prisiones del alma errante.
Voy de pared en pared
descubriendo
las iniciales del mundo,
el tiempo
apuñala la vida
pero no puede
matar los recuerdos,
detrás de la puerta
los amantes
se estrujan  los labios,
se comen parte por parte
y la pasión parece
un deseo caníbal.
Mi bruma va
como un barco perdido,
veo
los hilos de las vida,
cada marioneta
gesticula
y en sus movimientos
se esconde el fin,
la tijera
corta los hilos,
la tijera es la muerte,
fría como el acero
certera  como la furia de dios.
Y voy trashumándome
soy algo que fue,
el hombre y el todopoderoso
no me han reservado
el descanso eterno,
merodeo
el mundo, no encuentro la salida
a sus escurridizos pasadizos,
la reseña
de mi ser ha caído
dentro de la voz del vacío,
soy,  ¿que soy?
si frente al espejo
mi imagen se desvanece,
puedo ver detrás del espejo,
donde el general rojo
espera
para invadir la tierra,
y así camino
sin huellas ni pasos,
no tengo lugar en el mundo
y tampoco en el inframundo,
soy el desterrado,
el condenado,
el eterno andante,
el errante sin patria, sin voz
y sin cuerpo.






miércoles, 21 de marzo de 2012

Poesia y poeta en su dia

Poeta dejad que tus ojos

vean
la audacia de dios
sobre
el destino y los hombres,
abraza
esa palabra mágica y solitaria
llamada poesía,
que tu mirada sea la voz
de la hoja muda,
liberta la vida del miedo a la muerte
aplasta con palabras
y borra la arrogancia
del necio que habla como sabio.


Poeta
desperdiga por el mundo
pedacitos 
de tu verde esperanza,
canta hasta quedarte sin aire,
canta hasta que tus palabras
sean cantadas por las misma piedras.

viernes, 17 de febrero de 2012

Don Calfuqueo

Gris
como mirada de perro,
así ve el mundo 
el pobre viejo Calfuqueo.


Y sabe que todo es un río de voces que pasan...


Su corazón frágil terciopelo añejo,
late envuelto en la rutina del tiempo
donde quedan las proezas del olvido.


Ha llegado a su estado definitivo,
arrastrando modas y revoluciones inacabadas
en su sombra dolorosa de hombre pasado,
busca la esencia de lo que fue
en la piel tersa de la uva
y en un pestañeo fugaz
solo encuentra sus arrugas.

Le duele el alma a Don Calfuqueo recordando las ausencias de su vida.

Como una fortaleza agrietada, su corazón resiste 
el asedio de la parca amada,
y solo en sueños ve su derrota,
su triste caída
al funeral de la soledad
a las lágrimas de un día.

viernes, 3 de febrero de 2012

Esclavo

Hoy muero
dejo mi oscuridad
en la soledad
de tus labios,
¿dime carcelero triste?
¿a quién castigaras
con el grito
de tu voz silenciosa?.


Caigo
con mi alma de meteorito,
y huyo de tu cielo nublado,
¿y ahora que piel aguantara
los latigazos de tu veneno mortal?.
Estoy más allá
de tu alma de fantasma,
he trascendido
la tormenta del olvido,
Ahora te pregunto
¿puede ser amo sin esclavo?
yo estaré lejos
cuando entiendas
que nunca fuiste amo,
sino esclavo
de mi propia
esclavitud.

jueves, 11 de agosto de 2011

Digo palabras


De todos los caminos
el que más me cuesta,
el que mas me quema
me duele
es el de tu ausencia.

Cuando no estas
el cielo de mi cabeza desvaría,
las constelaciones de mi alegría
se desarman
y quedan pedacitos de estrellas doloridas.

Si me faltas
mi cosmos se hace un gran vacío,
y todo dentro de él
naufraga hacia la nada
hacia la desesperanza
de tu ausente cuerpo.

Un anillo sin un dedo, un par de guantes
sin sus manos,
un aljibe sin agua, una copa sin vino,
un cuerpo sin alma, una mirada sin luz
metáforas de lo que soy cuando no estas.

¡Digo palabras para decir cuanto te extraño!

Para Celeste Colipan



domingo, 7 de agosto de 2011

Noche y lluvia

Pasa la noche
envuelta en agua
cada gota
una redención
que apenas acaricia el alma.

Constelaciones
se ocultan
en el cielo oscuro de la noche
donde mi destino
parece ir cayendo.

Dejo que mi cuerpo
fluya con el sonido
de la lluvia,
algo parecido
al placer
me cubre
como un sudario
es la sensación de un santo pecador.

Noche y lluvia
conjugandose
dentro de mi dolor,
dentro de mi pobre
cuerpo pasajero.

lunes, 1 de agosto de 2011

Mirando a una anciana en el correo

Es extraño
yo la miro
engatusado
por lo perfiles
de su horizonte,
la miro
mientras la plancha
del tiempo
hace las horas mas arrugadas.


Afuera el frío amanecer
despierta la conciencia del hombre.


Sus contornos van y vienen
como si un temblor
sacudiera cada gramo de su cuerpo,
¿que hay en su horizonte?
quizás los pergaminos
olvidados
en la tumba de la niñez.

jueves, 28 de julio de 2011

Uno

Uno se sienta a escribir
como si al hacerlo
esperara un milagro,
una resurrección,
un hecho inexplicable;
sin embargo
uno escribe
con el sudor en la frente,
con el alma escapándose del cuerpo,
con la furia de aquel
que aun no entiende el mundo,
uno escribe
con la resignación
de escribir
para el silencio,
y aun así
uno continua tejiendo palabras
con la paciencia de una araña,
con la quietud del agua estancada,
con la fuerza de la sangre
que fluye como una lava
ardiente
cuando uno comienza
el largo camino
del poema.

martes, 5 de julio de 2011

Mi otro espejo

Que hay dentro de este silencioso hombre,
hombre que pasa como un río sin historia,
cual es la revelación de tu rebelde destino,
que es lo que hay en la sombra de tus ojos oscuros.

Hablame con tu voz callada, acaso tu alma
también es un espejo de agua estancada.

Nos miramos y vamos cayendo a un abismo parecido,
este silencio nos pertenece
es el mismo para nuestros mismos rostros.

Somos iguales y sin embargo tengo miedo de caer dentro de ti. 

martes, 28 de junio de 2011

Pequeño ensayo

Amo viajar de noche porque solo somos luces en una ruta oscura, que se parece tanto al destino y a la nada.
Una y mil veces he intentado sobornar al futuro pero siempre es como si de alguna extraña forma, estuviera  llevando a cabo un auto robo. Qué inaudito acto me lleva a esta auto flagelación de mi futuro tal vez la loca idea de que nada hay allá adelante y que nada queda detrás de mis espaldas.
Entonces el ahogo de mi ser  se acentúa no puedo correr hacia adelante y tampoco refugiarme en mi pasado. Perderse en el laberinto interno que uno mismo construyo a lo largo de los años podría ser el patético resumen de una vida  inerte.
Vivo solo para el presente. Que puedo esperar  si la realidad es como un golpe fulminante de nocaut. Lo momentáneo me pertenece no por anhelarlo sino por heredarlo, soy como el hijo de la soberbia y la apariencia. Y cuando  noto que el adelante y el atrás no me pertenecen, siento que soy un hombre atrapado en un segmento.
Por eso huyo sin saber adonde voy, lo único que me guía son mis pasos. Alrededor todo es un mundo tan lejano a mí, nada quiero de él y nada de él me pertenece.
La garganta seca y el alma vacía, son la extraña herida del hombre actual, son mi herida, mi dolor, mi triste condena de soledad absoluta.
Tantos han cargado cruces sobre sus espaldas, han sufrido por los demás, y a ellos solo me une la lejanía de un pasado que no me pertenece.
Así soy, así somos los nuevos andantes de un mundo en decadencia, que gira sin saber a dónde va este hombre segmento  de la sociedad.



jueves, 23 de junio de 2011

LEYENDA DE LOS RÍOS NEUQUÉN, LIMAY Y NEGRO

Neuquén y Limay eran hijos de dos caciques que tenían sus toldos, uno al norte y el otro al sur. Un día escucharon una dulce canción que provenía de la orilla del lago. Hacia allí se dirigieron y sus ojos se dilataron al descubrir una linda joven mapuche de largas trenzas negras. –¿Cómo te llamas? -inquirió Limay – Me llamo Raihué - contestó ella bajando sus negros ojos.

Ambos muchachos se enamoraron de la hermosa joven y ya en el camino de regreso sintieron que los celos rompían su antigua amistad. Cuando su distanciamiento se fue acentuando con el pasar de las lunas, preocupados sus padres consultaron a una machi, quien les explicó la causa de la enemistad de sus hijos. De común acuerdo propusieron a los jóvenes una prueba. –“¿Qué es lo que más te gustaría tener? “- preguntaron a Raihué (flor nueva). – “Una caracola para escuchar en ella el rumor del mar” - contestó. – “El primero que llegue hasta el mar y regrese con el pedido, tendrá como premio el amor de Raihué” - sentenciaron unánimemente los padres. Consultados los dioses, convirtieron a los dos jóvenes en ríos y empezaron el largo camino hacia el océano. Pero el espíritu del viento, envidioso por no haber sido tomado en cuenta, comenzó a susurrar al oído de la joven enamorada: -¡Neuquén y Limay jamás volverán! Las estrellas que caen al mar se convierten en hermosas mujeres que seducen a los hombres aprisionándolos en el fondo del mar. ¡Nunca los volverás a ver!-. El corazón de Raihué se fue marchitando de angustia y dolor con estos pensamientos, al ver pasar el tiempo sin que sus amados regresaran. Se dirigió entonces a la orilla del lago donde había conocido el amor y extendiendo sus brazos ofreció su vida a Nguenechén (Dios), a cambio de la salvación de los jóvenes. Dios escuchó su oración y la convirtió en un frondoso árbol cuyas raíces fueron penetrando en la húmeda tierra y elevando su frondosa copa hacia el cielo. El envidioso viento voló a contarles lo acaecido a los jóvenes, que salvando mil obstáculos, corrían hacia el mar. Sopló con tanta fuerza que desvió el curso de los ríos hasta juntarlos para darles la noticia y gozar con su dolor. Cuando comprendieron que Raihué había muerto de amor por su causa, depusieron todo su resentimiento anterior y se abrazaron estrechamente vistiéndose de luto por su amada. Así, unidas sus aguas para no separarse más, siguieron su camino hacia el mar, dando origen al Río Negro.


Leyenda Mapuche Anonima


lunes, 6 de junio de 2011

Destello

A veces tan solo
como
el alma de Lot,
habita
en mi interior
una imagen
de sal.
La piel
y el silencio
origen
de un nuevo ser
que derrama
sus pasos
por el borde
del horizonte
siempre inalcanzable.
Una melodía
de vida
se mezcla
con un canto
de muerte,
y el corazón
que late
se embriaga
al son
del tiempo y su canto de sirena.
La esperanza
pasa como un trapo sucio
por mi alma,
deshilachandose en pequeñas
hebras de nada.
Y en el desierto de mi interior
ella y yo somos
una misma imagen de sal en el olvido.

jueves, 2 de junio de 2011

Mirando a un jardinero

Deshojando
flores
entre hoja y hoja
se le cae la vida,
sus manos
son un canto romántico
a la comunión con la tierra,
del tallo a su mirada
nace un fino destello
lleno de un sabio silencio

martes, 31 de mayo de 2011

El Ausente

Caminar por la ciudad
como un ausente,
el ir del paso a paso
por una vereda
llena del nostálgico tiempo,
caras y miradas
trascendiendose
transfigurándose en un solo rostro
como si la cara y los ojos de dios
por un momento se hicieran visibles
a mis ojos atónitos,
acaso todos somos pequeños
dioses de efímera existencia,
mínimas expresiones
del parpadeo del eterno.

domingo, 8 de mayo de 2011

Pronostico

El invierno viene agazapado
se ven sus garras de hielo,
se siente su arañaso
su ardor frío en la piel.

martes, 22 de marzo de 2011

Vuelves

Vuelves en un rato
como un sueño persistente
que deseo y añoro
todos los días.
Te vas
sabiendo que te llevas
mi mirada
sabiendo que los brazos de mi alma
te esperan
abiertos de par en par.
Llevas tu rostro a otro lado
llevas tu verano
dejándome en un otoño,
pero donde vas
siempre voy cerca tuyo
soy como el polen
en las patas de la abeja.

viernes, 18 de marzo de 2011

MEMORIAS

La piedra rodaba
el ruido y el eco
envolvian
el cuerpo de la soledad,
un gorrión triste
volaba
buscando un ataúd
para sus alas,
y abajo
las aguas del rio se iban
llevandose los sueños
de aquel día.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Nacimiento

En el diario del viento
todas las palabras
volaban en el aire
y se escribían
en un papel blanco
de un pobre poeta.

martes, 15 de marzo de 2011

Tanto

En el hilo fino del miedo
tiembla mi corazón,
tanto latir
para caer en este cuerpo,
tanto transito de sangre
para incendiar mi furia,
tanto, tanto, tanto,
y tan corto este respirar...


lunes, 14 de marzo de 2011

Bajo el Arbol

Derretido
bajo la copa del árbol gris
mi cuerpo se consume
y solo van quedando
manchitas en el suelo,
pedacitos de vida
contados por las lineas
de este frágil poema.

Al Flaco Spinetta

  Te miro desde mi tiempo oigo tu voz fina y ardiente, una musa  se baña en tus rulos, y la otra coquetea con las cuerdas de tu guitarra rud...