
NAUFRAGOS EN LA VEREDA
Naufrago sentados en la vereda,
mirando la calle
que les devuelve sólo silencio y soledad.
En sus miradas todo esta apagado,
la luz del sol
estira sus sombras hasta el infinito.
Y cada nuevo minuto que se le escurre a la vida,
cae sin eco
sobre la piel quemada de los naufragos.
Nada los mueve, seres sin esperanza
que dejaron su voz
en el ritual al dios sin oídos.
Hombres de palpito sin esencia,
naufragos tristes
de harapienta fe destruida.