jueves, 24 de agosto de 2017

Escribo un poema mientras miro “el club de los cinco”

Miro películas de los 80
leo poesía
vivo en las orillas del mundo
veo la casta del hombre
derrumbándose a si misma
y aun así
sigo viendo películas de los 80
y leyendo poesía,
como puedo salvar algo
si la comodidad del arte
es mi cuevas de sombras
adonde va el circo
de las palabras
cuando la obra de la realidad
es una tragedia de ciegos.

La nostalgia es de los 80
la poesía el ultimo susurro del pasado
como se rinde tributo al silencio
si cada palabra es un grito
queriendo salvar el mundo
el arte es un eterno joven
revelándose contra todo aquello
que adormece la sangre.


“Querido señor Bernard:
Admitimos el hecho de tener que quedarnos castigados todo un sábado por habernos portado mal, pero pensamos que está usted loco al intentar forzarnos a escribir un ensayo explicándole quiénes creemos ser, porque usted simplemente nos ve como quiere vernos. En pocas palabras, la definición más conveniente sería que hemos sacado en limpio lo que hay en cada uno de nosotros: un cerebro, un atleta, una irresponsable, una princesa y un criminal. ¿Contesta eso a su pregunta?
Atentamente le saluda, El club de los cinco.”

Federico Espinosa.

lunes, 7 de agosto de 2017

Memorias del alto Viaje


Alto viaje nos pegamos aquella vez, fue llenar las mochilas
y arrancar sin pensar en nada más.
Viajamos en el colectivo más barato, una cafetera con ruedas
conquistando el camino.
La charla iba de Rimbaud a Mansilla, de París a la Patagonia,
de tu lenguaje exquisito a mi lengua herida de palabras,
íbamos por una ruta y éramos olvidos llenos de sueños.
Tu hablar era un susurro envuelto en el ruido del motor,
una pista musical encantado los oídos, afuera pasaba la inmensa
pampa reino de coirones y choiques veloces como el viento.
Amábamos la poesía la defendíamos como jedáis y su fuerza
nos acompañaba.

Hoy detrás de aquel presente solo somos memorias,
dos figuras transformadas en recuerdos,
Rimbaud sigue embriagado en el infierno y a Mansilla lo veo
comprando en el mercado chino, París y la Patagonia
son dos folletos seduciendo turistas de dientes blancos,
de tu lenguaje queda esa luz que alumbra el pasado
y mi lengua árida sigue herida habitando el silencio.

La poesía escapa en el lomo del choique al reino de los coirones.


Federico Espinosa.


jueves, 27 de julio de 2017

Botellita de Whisky

Hace un frío de pelar
hacemos rondas
por la costa del río
el camino
crepita congelado,
la punta de fierro
de los borcegos
quema los dedos
de los pies,
los arboles esqueléticos
preservan su mutismo
son todo pensamiento


Una botellita de whisky
nos calienta el cuerpo
pencaso a pencaso
nos va saliendo
la sonrisa,
hay un disimulo
donde guardamos
la tristeza


miramos desde la orilla
tanto lujo
que no se llevara la muerte


el whisky
nos aleja de la ostentación
nos hermana
vamos por la costa
cada uno compañero
del otro.


De la plaquette Inédita "El Privado"

Espinosa Federico










lunes, 24 de julio de 2017

Nos habitan mariposas y ángeles

Repetimos la palabra compañero
cada uno de nosotros
es una bolsa llena de fracasos,
salimos a divagar
a buscar ese dilema
que hace tiempo
perdimos sin darnos cuenta,
nos vestimos y nos llenamos
de un marrón triste
que contradice el brillo
de las casas millonarias
del barrio privado.

Somos hombres deshechos
o mal hechos para este tiempo
sonreímos mientras la piel
se va poniendo dura
como un charque salado,
escondemos la mirada
debajo de una gorra
somos aves asustadas
arrastrando nuestras alas
por calles donde reinan
Midas soberbios
y bellas afroditas
con alma de hielo,
nos miran como cosas
como quizás miro Medusa
a sus víctimas convertidas
en muerte y piedras,
tal vez para ellos
ni siquiera seamos
hombres bajo el traje
apenas estatuas
mal formadas
de cosas parecidas
a un hombre,
si pudieran abrir
el pecho de los vigiladores
verían mariposas
cargando sueños,
ángeles sentados
esperando
que la esperanza
los abrace  
y les dé
el vuelo del hombre.


Espinosa Federico
De la Plaquette Inedita "El Privado"



miércoles, 19 de julio de 2017

Los turnos en la noche son clones de días perdidos


Dejamos ir la tarde
la vamos perdiendo
en la caminata,
se desenvuelve
de nuestro tiempo
como una bandera
que flamea sin mástil

el río también se va
aunque su paisaje
parezca siempre igual
sus aguas a cada segundo
son otras,
todo es irse
por caminos
donde el trazo no existe,
por la huella
habitada de ausencia

miramos tanto
pero es grande la ceguera
cuando los ojos
están en otro lado
es absurdo
esto de andar acá
pensando en estar allá
el alambrado no detiene
el vuelo de la mariposa
hay alas
que vuelan por encima
de cualquier acto privado

todo transcurre
en apenas un instante,
ojala llegue rápido
la palabra noche
los turnos en la guardia
son clones de días perdidos.

Federico Espinosa





lunes, 10 de julio de 2017

Seguridad Privada


Soy un hombre cargado de miedos
inauguro mi mundo
tan mío
y tan de nadie,
lleno de pasos
que no llevan
a ningún lado,
este pequeño desierto
es solo mío
y en él encuentro mi oasis,
sus distancias son pequeñas
y sus laberintos profundos,
he aprendido a vivir
sin puertas
sé que por las ventanas abiertas
cualquier sol muerde el anzuelo

escondo su cielo
y reservo sus sombras

la letra es el imperio
devastado
la ruina que perdió su forma

mi mundo es una orgía interminable
de senderos que se deshacen
detrás del pie que crea la huella
es un andar un mirar de detalles

seguridad privada son dos palabras
que no dicen nada del hombre
que la habita,
mi paraíso esta hecho
en el silencio
y busco los indicios
de las cosas

en mi mundo creo
y cargo la cruz
hay un sacrificio
y soy yo.

Federico Espinosa



jueves, 29 de junio de 2017

La delgada línea del sueño y la vigilia


Se nubla gris
se enciende sol
no cantan gallos
en este barrio,
piscinas en silencio
esperan sirenas
de agua dulce,
en la vereda
el aroma de un acua di gio
presagia un cheto
venido a señor
por las aguas negras
del dios petróleo

la noche muda
muda de grillos
muda de sueños
muda de rezos
muda de dioses
oración sin palabras
secándose en la mirada,
que destino espera
al siguiente paso
lo cotidiano
se hace yeso
y reviste el cuerpo
el hoy es tan parecido
al viejo ayer

momentos para pensar
lluvias para germinar
la pequeña semilla
del poema en la hoja,
mi guardia
es robar los versos
del country
de su sequedad
tan bien disimulada.

Espinosa Federico







Al Flaco Spinetta

  Te miro desde mi tiempo oigo tu voz fina y ardiente, una musa  se baña en tus rulos, y la otra coquetea con las cuerdas de tu guitarra rud...