jueves, 1 de noviembre de 2012

En Secreto




El silencio del aula se rompe por un abrir de carpeta

en la mesa,

entonces todos sabemos

que ha llegado Teresa,

¡oh! terrible niña con pechos de mujer adulta.

Bosteza…

 

Y la lapicera recorre sus labios, besos de plástico

y tinta,

donde estará el calor de la boca ausente

que no te besa.

 

¿Quién habrá perdido las manos del dibujante de tus caricias?

 

Recoges tu pelo radiante, tu pelo color mayonesa,

y mi mano por un momento quisiera ser

una mísera cinta y caerme a tu cuello blanco.

¡Qué sueño! ¡Qué tristeza!

 

-Lección- dice el profesor, hoy es el turno de ella.

Ahí está con su colegiala falda corta y su boca que reza,

que muslos más hermosos. Tentaciones de manos en el aire.

Es hora de irnos, todos nos vamos. Ella bosteza, su novio la espera,

palmea su cola. ¿Será feliz Teresa?

Yo vuelvo al silencio del aula y su pasado y palmeo en secreto, palmeo su mesa.

 

jueves, 11 de octubre de 2012

Poemas

I

Perdido en la penumbra
de las voces,
voy buscando
la puerta
del silencio,
el ataúd marrón
del tiempo muerto.



II

Volví de los brazos
de la soledad,
dejé atrás su rostro
de ángel triste,
sin embargo
siento la sombra
de sus alas
volando sobre mi cabeza
como un destello
de locura,
que parte el cielo
de mi nuevo destino.



III

Aromas de silencio
perfuman
las palabras
de los labios secos.



VI

Hombres en el aire
del tiempo,
escupen maldiciones
a los pétalos
mudos y secos
de la vida.



V

Pieles descostándose
mientras
el viento pasa
degollando los instantes.





miércoles, 19 de septiembre de 2012

El Bibliotecario Eterno.

Defino su cara como una hoja, como un atardecer, como la oscura garganta de la noche.

Los naufragios cuelgan, son trapos sucios en los brazos de la soledad, mientras ésta camina silenciosa en la oscuridad del alma.

Los ecos galopan hacia los sutiles oídos del poeta ciego que es arrabal y troya, que es principio y fin, Alfa y Omega, voz eterna susurrando las mil y una noche por entre el viento y la lluvia de una Esparta olvidada. 




























miércoles, 8 de agosto de 2012

Boceto de un Lázaro.

En la llanura
de tu cuerpo
abrí mis ojos ciegos,
resucité
como aquel muerto
que vuelve,
despues del olvido
y la vida.
Rodé
como una piedra
cayendo 
al abismo de tus labios,
donde aguardaba
la brisa del beso,
y el sol naranja de su alma,
que revivio a este hombre,
a este nuevo Lázaro.

-Lázaro despierta y ama- dijo ella
y yo ame tantas veces como pude. 

martes, 26 de junio de 2012

ELLA




Amanece. El crepúsculo desfallece y se esconde entre las hojas secas.
Miraba el mar. Un barco pesquero caía en la profundidad de un horizonte casi infinito. Las gaviotas vuelan como si este mundo nunca se fuera acabar.
-¿En qué pensas?-
-En tu piel de olas salvajes-
-Anoche eras un naufrago sin isla-
-¿Y hoy que soy?-
-La sombra del hombre que eras ayer-
Quizás tiene razón. Y solo soy eso, un pedazo de algo oscuro bajo el sol.
-¿Y vos que sos?-
-Yo soy el tatuaje de tu alma-
-La brújula sin norte de mi vida, querrás decir-
-Ya te dije sos una sombra con el alma tatuada-
En realidad deje mi alma en las profundidades de su piel. Cuantas veces aposté al olvido. Y perdí en la ruleta de sus ojos grises.
-¿Qué soy para vos?-
-Lo que son todos los hombres para mí-
-¿Qué?-
-Mis marionetas, mis fichas de domino innecesarias-
-Algún día te vas a enamorar-
-No, todas las almas me pertenecen, pero ninguna es mía-
Miraba el mar desde la ventana del hospital. Ella ya no estaba. En realidad ella nunca estuvo. Solo fue su voz. Su canto de sirena que se robaba mi alma. Ahora entiendo vino por mí. Soy un peón de ajedrez gastado. El ultimo movimiento dejo mi cabeza en sus manos. Jaque mate envuelto en su sonrisa silenciosa.


martes, 5 de junio de 2012

HISTORIA DE LA VOZ DEL MINOTAURO EN EL VIENTO.




Lejos el rumor del mar grita. Una voz aun más lejana reza la plegaria del ausente que alguna vez partió entre lágrimas y una mirada llena de adiós y de muerte.

El espejo guarda imágenes de días pasados, mortajas ausentes flotando por entre los dedos del tiempo.
Detrás del llanto solo hay valor o cobardía, huellas dejadas en la arena de una triste calle envuelta en la polvareda del olvido.

Un hilo que busca liberarte del laberinto de tu propia pesadilla, astillas que solo sirven para una fogata en la tristeza del alma.

Sensaciones de partidas hacia un incierto destino, manos llenas de despedidas y vacías de un recibimiento entre sombras y luces lejanas.

La plegaria sigue su camino místico, en algún lugar del mundo el ausente descansa en la eternidad del sueño de su regreso.

Héroe que vive en una falsa gloria. Derrotado el ausente cierra sus ojos, detrás una sonrisa silenciosa ya no se atormenta por su apariencia, su muerte es su paz.

Su muerte es su victoria, la deformidad de su cuerpo es el mito que abraza al tiempo, nadie soñó con su mirada pues era un lienzo triste lleno de soledad.

Voz o mugido que viaja por el tiempo recordándole al hombre que él esta ahí, en los laberintos infinitos de su alma, aun espera,  sabe que su vida trasciende el hilo de las parcas.

Su vida fue lo que quiso su destino, su destino fue la vida del eterno destierro, caer fue la gloria que noche a noche añoraba en sus sueños, ya no hay laberintos más allá de la muerte.

El ausente deja que su voz y su mugido viajen junto al viento, que importa es libre, no más paredes para sus ojos, solo plegarias envueltas en una dulce sonrisa.



Al Flaco Spinetta

  Te miro desde mi tiempo oigo tu voz fina y ardiente, una musa  se baña en tus rulos, y la otra coquetea con las cuerdas de tu guitarra rud...