jueves, 16 de noviembre de 2017

Modo OFF

Quería escribir poemas parecidos a la noche
poemas con o sin luna, estrellados o vacíos
pero no había furia en mi sangre, como parir
un paisaje cuando el modo off condensa tu vida.

Madrugadas enteras caían sobre la sien y se hacían silencio,
afuera quizás llovía o tal vez la fugaz monotonía de un acorde
iniciaba el viaje al pasado, se quiebra el espejo del tiempo
y el porvenir es un recuerdo que se arma con fantasmas.

Traer a la palabra para dibujar eso que está allí, lo que envuelve
al mundo cuando el sol es solo un dibujo de sensaciones en la mente.

Calcar la noche como un tatuaje, hacer de la hoja blanca piel
después que venga el universo y lata como un corazón vacío.

Transmigrar la noche al poema es hacer pasar a dios por el ojo de una aguja.

Espinosa Federico.



lunes, 13 de noviembre de 2017

El Chimango

Un nido de calandria
el pichón grita o canta


un día lleno de sol
donde el silencio
se hace caricia

un vuelo cae
dos calandrias
peleando

un chimango
hundiendo su pico
en el pecho de un pichón

pequeñas plumas
junto al nido mudo

calandrias desesperadas
vuelan detrás de las alas
que llevan esa muerte
en sus garras

cae la tarde
sobre su mudez
un pájaro desarma a otro

Espinosa Federico.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Disney nos dijo que la rana era fea

Quiero gastar hasta el último de mis besos
ser esa ponzoña enamorada
esa lombriz retorciéndose frente a tus ojos
a veces los príncipes azules aburren
y aparecemos nosotros las bestias,
no voy a darte un beso de cuento de hadas
voy a comerte la boca
como si fueras la primer manzana del paraíso,
perdón por mi desfachatez
por este cuerpo tan lleno de deseos
y tan falto de gimnasio,
me olvide que para ser héroe
y rescatar a la princesa
hacen falta músculos y cara de malo
soy escuálido y admiro a Sméagol
si vos fueras mi anillo sabrías hasta donde llegaría.


Que fácil debe ser seducir siendo bonito
pero más lindo es encarar la furia
de sus pelos al viento
sabiendo que sos Héctor frente a Aquiles
y que tu fracaso ya estaba dictado
por las parcas de tu fealdad,
si pudieras entender el coraje
verías que hay un hombre desarmándose
por abrir sus ojos a la mañana
y despertarse con tu sonrisa encendida.


Pero bueno Disney nos lleno de príncipes
y nos dijo que la rana era fea
si pudiéramos sacarnos esta ropa
esta muda de estereotipos
quizás vos no quisieras ser princesa
y abandonaras al lindo que todas quieren
por este hombre que no cede a la probabilidad
que busca romper los muros donde enceguece
la mirada de tu alma y su libertad,
si abrieras tus brazos para mi
se caerían los castillos de tu mente.

Federico Espinosa

lunes, 11 de septiembre de 2017

Purificado y desencarnado


Nací para esta cuna
y para aquella tumba
seré expulsado hacia adelante,
desencarnado del cuerpo no reconoceré
esa idea de hombre que fui
y la sombra a de ser el ultimo
de mis olvidos
alejándose del mundo.

Lo que haya quedado
apenas será un pestañeo
en el pasado.

Desde el llanto
hasta el último aliento
hay apenas un susurro llamado vida.

La piel se hace de principio y final
rodamos por un mismo círculo
somos esa materia desarmándose en el cosmos.


La purificación llega y te hace parte de la nada.

Federico Espinosa.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Y a vos sin embargo te sale el poema de una forma tan linda

A vos te sale el poema de una forma tan linda
lo das como si multiplicaras peces y panes
dibujas signos en el cielo creas nubes y rostros
haces versos con la sencillez de un respiro
vas y venís de lo profundo a lo claro y certero.

Qué lindo debe ser dejar palabras en la hoja
sin que nada te duela que fluya como milagro.

Mis versos parecen una costra en la herida
me los arranco voy dejando pus en la piel
tengo cicatrices profundas hasta el alma
a mí me nacen así dolorosos cesáreos
a veces son puñales que se desprenden
y van en silencio desangrando la vida.

 La poesía parece un disimulo una sonrisa detrás de un libro.

Ojala me naciera con esa cálida luz de primavera
ojala pudiera creer que esto es una caricia divina
pero arde como si esta carne se chamuscara
en un fogón de caníbales hambrientos.

Qué lindo deber ser escribir sin lágrimas en los ojos
tener esa sobriedad que no abraza el pecado
no andar con este dolor de borracho triste.

Como quisiera cuando escribo no sentir
que un clavo me atraviesa la mano.

Cuando escribo la piedad es para otro costal
no me abrazan musas ni oigo liras en el aire
siento el latigazo y lloro como un cobarde.

Y a vos sin embargo te sale el poema de una forma tan linda.

Espinosa Federico



jueves, 24 de agosto de 2017

Escribo un poema mientras miro “el club de los cinco”

Miro películas de los 80
leo poesía
vivo en las orillas del mundo
veo la casta del hombre
derrumbándose a si misma
y aun así
sigo viendo películas de los 80
y leyendo poesía,
como puedo salvar algo
si la comodidad del arte
es mi cuevas de sombras
adonde va el circo
de las palabras
cuando la obra de la realidad
es una tragedia de ciegos.

La nostalgia es de los 80
la poesía el ultimo susurro del pasado
como se rinde tributo al silencio
si cada palabra es un grito
queriendo salvar el mundo
el arte es un eterno joven
revelándose contra todo aquello
que adormece la sangre.


“Querido señor Bernard:
Admitimos el hecho de tener que quedarnos castigados todo un sábado por habernos portado mal, pero pensamos que está usted loco al intentar forzarnos a escribir un ensayo explicándole quiénes creemos ser, porque usted simplemente nos ve como quiere vernos. En pocas palabras, la definición más conveniente sería que hemos sacado en limpio lo que hay en cada uno de nosotros: un cerebro, un atleta, una irresponsable, una princesa y un criminal. ¿Contesta eso a su pregunta?
Atentamente le saluda, El club de los cinco.”

Federico Espinosa.

lunes, 7 de agosto de 2017

Memorias del alto Viaje


Alto viaje nos pegamos aquella vez, fue llenar las mochilas
y arrancar sin pensar en nada más.
Viajamos en el colectivo más barato, una cafetera con ruedas
conquistando el camino.
La charla iba de Rimbaud a Mansilla, de París a la Patagonia,
de tu lenguaje exquisito a mi lengua herida de palabras,
íbamos por una ruta y éramos olvidos llenos de sueños.
Tu hablar era un susurro envuelto en el ruido del motor,
una pista musical encantado los oídos, afuera pasaba la inmensa
pampa reino de coirones y choiques veloces como el viento.
Amábamos la poesía la defendíamos como jedáis y su fuerza
nos acompañaba.

Hoy detrás de aquel presente solo somos memorias,
dos figuras transformadas en recuerdos,
Rimbaud sigue embriagado en el infierno y a Mansilla lo veo
comprando en el mercado chino, París y la Patagonia
son dos folletos seduciendo turistas de dientes blancos,
de tu lenguaje queda esa luz que alumbra el pasado
y mi lengua árida sigue herida habitando el silencio.

La poesía escapa en el lomo del choique al reino de los coirones.


Federico Espinosa.


Al Flaco Spinetta

  Te miro desde mi tiempo oigo tu voz fina y ardiente, una musa  se baña en tus rulos, y la otra coquetea con las cuerdas de tu guitarra rud...