Caminar por la ciudad
como un ausente,
el ir del paso a paso
por una vereda
llena del nostálgico tiempo,
caras y miradas
trascendiendose
transfigurándose en un solo rostro
como si la cara y los ojos de dios
por un momento se hicieran visibles
a mis ojos atónitos,
acaso todos somos pequeños
dioses de efímera existencia,
mínimas expresiones
del parpadeo del eterno.
TODOS SOMOS ...DEL POLVO VENIMOS Y AL POLVO VAMOS.....,ENTRE TANTO EN ESE PARPADEO,VIVIMOS..QUE NO ES POCO!
ResponderEliminarBESOS DE LUZ...
Es cierto lo que dices no es poco.
ResponderEliminarSaludos Barbara