Cuatro caballos, cuatro relinchos y ningún quejido.
Mi sangre es la sangre de América en este suele nace
y en este suelo muere.
Eramos felices, sin saber que por el mar infinito
venían los hijos del sol, con el corazón lleno de furia
y la muerte en sus manos, raros hechizeros de extraños
espejos de agua estancada, tramaban en su mente el fin
de mis hermanos, mataron a los niños, violaron a la mujeres,
pisotearon a nuestros dioses, silenciaron nuestra lengua
con su idioma de sueños, nos hablaron de su dios del amor
y la paz que pregonaba pero sin temblares la mano como a su hijo
nos crucificaban, se llevaron todo nos dejaron la esclavitud,
antes moríamos de viejos cumpliendo un ciclo natural, ahora
enfermos y azotados nuestra tumba es una mina.
Miro el cielo y el amado cóndor me regala su ultimo vuelo,
el alma es libre y una fuente de eterna esperanza,
que sera de toda esta sangre derramada, en mi ultimo horizonte
imagino libertad y un mundo sin razas donde todo sea hermandad.
Cuatro caballos, cuatro relinchos y una muerte que se extiende
por América bajo cantos de esperanza.
POEMA DEDICADO AL POETA Y AMIGO RODRIGO LUYO
jueves, 30 de julio de 2009
miércoles, 29 de julio de 2009
domingo, 26 de julio de 2009
HOMBRES SILENCIOSOS
La imagen se duplica en el espejo,
yo mismo me duplico en el.
Quien es quien en este juego,
juego con clones de cristal,
habrá pensamientos en el,
como los hay en mi,
me gustaría saberlo,
hombre silencioso.
Habrá pensamientos en el.
Habrá pensamientos en el
hombre silencioso,
me gustaría saberlo,
como los hay en mi,
habrá pensamientos en el,
juego con clones de cristal.
Quien es quien en este juego,
yo mismo me duplico en el.
La imagen se duplica en el espejo.
yo mismo me duplico en el.
Quien es quien en este juego,
juego con clones de cristal,
habrá pensamientos en el,
como los hay en mi,
me gustaría saberlo,
hombre silencioso.
Habrá pensamientos en el.
Habrá pensamientos en el
hombre silencioso,
me gustaría saberlo,
como los hay en mi,
habrá pensamientos en el,
juego con clones de cristal.
Quien es quien en este juego,
yo mismo me duplico en el.
La imagen se duplica en el espejo.
viernes, 24 de julio de 2009
lunes, 20 de julio de 2009
UN POEMA DE GONZALO ROJAS
CITARA MÍA
Citara mía, hermosa
muchacha tantas veces gozada en mis festines
carnales y frutales, cantemos hoy para los ángeles,
toquemos para Dios este arrebato velocisimo,
desnudemonos ya, metamonos adentro
del beso mas furioso,
porque el cielo nos mira y se complace
en nuestra libertad de animales desnudos.
Dame otra vez tu cuerpo, sus racimos oscuros para que de ellos mane
la luz, deja que muerda tus estrellas, tus nubes olorosas,
único cielo que conozco, permiteme
recorrerte y tocarte como un nuevo David todas las cuerdas,
para que el mismo Dios vaya con mi semilla
como un latido múltiple por tus venas preciosas
y te estalle en los pechos de mármol y destruya
tu armónica cintura, mi citara, y te baje a la belleza
de la vida mortal.
Del poemario Contra la Muerte
Citara mía, hermosa
muchacha tantas veces gozada en mis festines
carnales y frutales, cantemos hoy para los ángeles,
toquemos para Dios este arrebato velocisimo,
desnudemonos ya, metamonos adentro
del beso mas furioso,
porque el cielo nos mira y se complace
en nuestra libertad de animales desnudos.
Dame otra vez tu cuerpo, sus racimos oscuros para que de ellos mane
la luz, deja que muerda tus estrellas, tus nubes olorosas,
único cielo que conozco, permiteme
recorrerte y tocarte como un nuevo David todas las cuerdas,
para que el mismo Dios vaya con mi semilla
como un latido múltiple por tus venas preciosas
y te estalle en los pechos de mármol y destruya
tu armónica cintura, mi citara, y te baje a la belleza
de la vida mortal.
Del poemario Contra la Muerte
UN POEMA DE ALVARO MUTIS
NOCTURNO
Esta noche ha vuelto la lluvia sobre los cafetales.
Sobre las hojas de plátano,
sobre las altas ramas de los cambulos,
ha vuelto a llover esta noche un agua persistente y vastisima
que crece la acequias y comienza a henchir los ríos
que gimen con su nocturna carga de lodos vegetales.
La lluvia sobre el cinc de los tejados
canta su presencia y me aleja del sueño
hasta dejarme en un crecer de las aguas sin sosiego,
en la noche fresquisima que chorrea
por entre la bóveda de los cafetos
y escurre por el enfermo tronco de los balsos gigantes.
Ahora, de repente, en mitad de la noche
ha regresado la lluvia sobre los cafetales
y entre el vocerío vegetal de las aguas
me llega la intacta materia de otros días
salvada del ajeno trabajo de los años.
Del poemario Reseña de los Hospitales de Ultramar
Esta noche ha vuelto la lluvia sobre los cafetales.
Sobre las hojas de plátano,
sobre las altas ramas de los cambulos,
ha vuelto a llover esta noche un agua persistente y vastisima
que crece la acequias y comienza a henchir los ríos
que gimen con su nocturna carga de lodos vegetales.
La lluvia sobre el cinc de los tejados
canta su presencia y me aleja del sueño
hasta dejarme en un crecer de las aguas sin sosiego,
en la noche fresquisima que chorrea
por entre la bóveda de los cafetos
y escurre por el enfermo tronco de los balsos gigantes.
Ahora, de repente, en mitad de la noche
ha regresado la lluvia sobre los cafetales
y entre el vocerío vegetal de las aguas
me llega la intacta materia de otros días
salvada del ajeno trabajo de los años.
Del poemario Reseña de los Hospitales de Ultramar
UN POEMA DE PATRCIA DIAZ BIALET
LAS COPIAS
ESCRIBEN POEMAS IGUALES A LOS MIOS
COMO SI YO FUERA UNA GRAN POETA.
Pero no se dan cuenta de la realidad.
Lo que sale de mi posee la orfandad del misterio.
Es como la magia repentina de las esculturas.
Yo no escribo.
Simplemente reviso mis pensamientos
y desato nudos inexistentes en la niebla
del amanecer.
Escriben poemas iguales a los mios
como si fuera una gran poeta.
Pero yo quiero explicarles
mi verdadera vocación de vagabunda.
Del poemario Los Sonidos Secretos de la lluvia
ESCRIBEN POEMAS IGUALES A LOS MIOS
COMO SI YO FUERA UNA GRAN POETA.
Pero no se dan cuenta de la realidad.
Lo que sale de mi posee la orfandad del misterio.
Es como la magia repentina de las esculturas.
Yo no escribo.
Simplemente reviso mis pensamientos
y desato nudos inexistentes en la niebla
del amanecer.
Escriben poemas iguales a los mios
como si fuera una gran poeta.
Pero yo quiero explicarles
mi verdadera vocación de vagabunda.
Del poemario Los Sonidos Secretos de la lluvia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Al Flaco Spinetta
Te miro desde mi tiempo oigo tu voz fina y ardiente, una musa se baña en tus rulos, y la otra coquetea con las cuerdas de tu guitarra rud...
-
El río avanza hace frío miro sus aguas que dejan ir su sustancia su alma liquida, quisiera yo ese dejarme ir ese correr tan desprovisto de ...
-
El cráneo partido camina por el mundo con su vida muerta, y su ojo tuerto. Se levanto de su tumba sin saber por que, se escondió en en la ...
-
He aquí la caída de mi ser dentro de mi propia sombra, me arrastro por la espiral luminosa de la luna, se desangra toda mi esencia, pedazo...


