lunes, 11 de abril de 2016

El punto y la razón

Un punto. Una razón.
El simple acto de la noche.
La caída del todo dentro
de la informidad de la nada.
La luz y la sombra enlazadas
mediante el acto copulativo
de dos cuerpos.
La mirada sin sueños. La desesperanza.
El lento transcurrir de la soledad sobre la piel.
La austera y fugaz presencia de la mariposa en el mundo.
Los latidos confundiéndose en el ánfora del tiempo.
Las arañas creando redes en las esquinas del olvido.
Las habitaciones del pasado cobijando fantasmas.
El futuro naciendo y asomándose por el horizonte.
Las manos de la ausencia recreándose en las futuras presencias.
El discurrir del agua. La forma sin forma de su cuerpo.
El vuelo del pájaro en la noche.
La mujer y el cielo. El pecado y el placer.
Las bocas y el viento. Los besos que ya no están.
El sin fin de las partidas. Los puertos lejanos.
Todo lo que pudo ser y no fue.
Todo lo que fue y ya no es.
La razón y el punto.
El punto y la razón
innatas lombrices en el cuerpo de la humanidad.
Federico Espinosa.

domingo, 10 de abril de 2016

Dirección

Dije palabras que hilaron destino
soy ese poema mal escrito
la consecuencia de mi acción.
Busqué el mundo entero
pero no entraba en las pocas horas de mi vida
Federico Espinosa.

martes, 5 de abril de 2016

Efecto Mariposa


En cierto momento
la mano se posa sobre el cuerpo
en ese tiempo donde lo eterno
se vuelve piel y recuerdo
cae la caricia dura
como un rayo despiadado,
ahí es donde se encuentran
mi deseo y tu fuego.

Desde ese momento
la pasión se desarma
y parece quebrar los cuerpos
el caos estalla en las almas
el universo es testigo
de la tormenta furiosa
de dos pieles arrasándose,
el efecto mariposa del roce
desato la furia y el instinto animal,
del caos de las sabanas
emerge el lenguaje del placer.

Después de ese momento
el mundo se detiene,
un instante de paz
cubre dos cuerpos en silencio
hastiados como titanes vencidos
el abrazo llega, después el sueño
luego esa penumbra de tiempo pasado.

Federico Espinosa.

martes, 29 de marzo de 2016

Somos Ranas

Somos ranas croando poesía
desde nuestro charquito,
cantamos perdidos en la noche
con la esperanza de anidar
en un oído el poema croado.

Cada estanque tiene su rana madre
ella croa endulzando el silencio
con la canción de su ser,
las pequeñas ranitas
buscan el croado de su propia voz
bajo la luna llena deshilan su canto.

Ranas desvaneciendo el lenguaje
recitando croados de estanque en estanque
haciendo nacer estrellas y noches.

Croa croa croa rana poeta
tu verso canta los pasos del amanecer.

Federico Espinosa.

domingo, 27 de marzo de 2016

Llanto de macho.


Se mueven los juncos
y hacen el recuerdo de tu muerte
ese día me dijiste:
-habrá que irse de putas-
erraste el camino
y hoy estás en el burdel del silencio.

Esta noche la vieja prostituta
me dijo:
-las mujeres no lloramos-
pensé en vos y llore
como deben llorar los hombres.

Federico Espinosa.

domingo, 6 de marzo de 2016

Llovía


Recuerdo como danzaba la lluvia
en un rito solitario sobre el vacío,
formaba ese lenguaje de gotas
ese canto que hace nacer el barro.

El mundo se bañaba con el agua
interminable del sur,
el tiempo era un correr de horas
liquidas por aire,
el tiempo corría sobre la ventana
desarmado en el vidrio.

Aprendí a ver los ojos del agua
a entender que su caída
es el sacrificio del cielo.

Llovía y sobre el techo
un sonido hueco
parecía traer el sueño.


Federico Espinosa.


miércoles, 2 de marzo de 2016

La poesía es un coito


Del otro lado gimen
el placer
asesina detrás
de una pared.



Dos pieles
y un idioma,
en la otra habitación
alguien
quiere traducir
la lengua del deseo.



La poesía es un coito
en la soledad de un cuarto vacío.



Federico Espinosa.

Al Flaco Spinetta

  Te miro desde mi tiempo oigo tu voz fina y ardiente, una musa  se baña en tus rulos, y la otra coquetea con las cuerdas de tu guitarra rud...