domingo, 8 de febrero de 2015

La pluma.



esta pluma solitaria
me trae
el vuelo
de una difunta paloma,
el viento
envuelve el momento
con un tierral oscuro,
y que triste es la ausencia
cuando llega así de repente.

Federico Espinosa.

domingo, 1 de febrero de 2015

Eras



Como un rey eras,
eras si ese monarca
sin corona,
ese espartano
que a la hora
de la muerte
se tendió sobre su escudo
y lloro como un guerrero,
como un hombre
abrazado al miedo
y a la incertidumbre
de cerrar los ojos
para abrirlos
del otro lado,
donde rostro y alma
se miran
y quizás se perdonan,
eras el rey
ante los ojos de aquel niño,
el niño que fui
y al que nunca volveré.
Hoy no hay rey,
ni guerrero, ni padre,
solo recuerdos
y palabras
que de a poquito
lastimosamente se van perdiendo
en los laberintos de la memoria.

Federico Espinosa.

lunes, 12 de enero de 2015

Tirado


Estaba ahí
quietito,
tieso
mirando el cielo,
sus ojo abiertos
eran la herida del espanto,
a que hora habrá sido
yo lo encontré
cuando la noche
parecía ocultar
el pecado del día,
me estremeció
su mirada
y el silencio
de su canto,
el gorrión estaba tirado
la muerte le arranco el vuelo,
y lo que era del cielo
yacía inerte 
como una cosa más
en este amargo suelo.

Federico Espinosa.

viernes, 2 de enero de 2015

Canto a ella.

Entre la bruma
defino
tu cara,
como una hoja,
como un atardecer,
como la oscura
garganta
de la noche.
Te desarmas
en recuerdos infinitos,
multiplicándote
como un milagro,
tienes ese suave silencio
de dios,
esa sutileza perfecta
de flor frente a la brisa.

Tus perfiles extraños
rasgan
mis pasiones dormidas,
y eres entonces
el fuego y el hielo,
la luz y la sombra,
el principio y el fin,
la mujer eterna,
la diosa infinita
y todo eso
que está más allá
de mis pobres palabras.

 
Federico Espinosa.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Detrás del Viento.



El viento escupe arena,
miro
apenas veo la figura
detrás del tierral,
entonces uno piensa
y el pensamiento 
se abroja
al cuerpo sacudido por el polvo,
un yuyo seco
también busca contemplación
y quizás sea eterno en mi memoria,
los instantes se van
y yo sigo el enigma
de la forma que avanza
de eso que da pasos
y que desde lejos
parece un hombre.


Federico Espinosa.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Poema a los zapatos.

Las zapatos han envejecido,
de tanto andar tienen arrugas
su suela negra es una espalda
encorvada.
Pobres zapatos si supieran
que no hay cuero
que le gane al tiempo.
Si hasta su tez oscura
se está gastando,
y no hay pomada que maquille
tantas heridas en estos caminantes.

Mañana les llegara el descanso,
el eterno silencio del vacío,
volara el calor de las medias
como el alma de la vida,
y solo serán una sombra
pudriéndose en la nada.

Espinosa Federico.

martes, 21 de octubre de 2014

Todos mis muertos huelen a lilas.

Comparto este fragmento del poema.

[Todos mis muertos
huelen a lilas,
en sus tumbas
cada septiembre
un color violeta
los ampara,
mi madre
tejió coronas de lilas
para mis hermanas,
que aún yacen
dormidas
envueltas en el dulce aroma
de la muerte,
todavía recuerdo
cuando se fue mi padre
mamá busco brotes de lila
y uno a uno los fue poniendo en su tumba,
nunca entendí el misterio de esas flor en mi familia,
a veces tengo miedo de ser el desterrado
el hijo sin flores en su tierra,
es que el aroma a lilas
es el mágico lenguaje que me une
a los míos, a través de él todos vuelven a la vida,
sin sus flores y su aroma apenas son sombras de fantasmas olvidados.]


Espinosa Federico.

Al Flaco Spinetta

  Te miro desde mi tiempo oigo tu voz fina y ardiente, una musa  se baña en tus rulos, y la otra coquetea con las cuerdas de tu guitarra rud...