martes, 4 de junio de 2013

VLADIMIRO ULIANOV



Hay gente, personas misteriosas que nos envuelven en su universo de indescifrable código mágico y secreto.
Difícilmente alguien lo haya visto, en qué momento salía a la luz del mundo, como podía escurrirse de todas las miradas sin siquiera poder conocer su fisonomía, o tan solo el simple acento de su voz, este amigo (y ustedes se preguntaran como sé que es un hombre) fácil he visto el nombre en los impuestos que he ido a dejar personalmente debajo de la puerta del impenetrable “7B” donde vive Vladimiro Ulianov , o como lo han apodado en todo el edificio “el hombre invisible” , muchos se hacen la señal de la cruz cuando pasan frente a la puerta de su departamento porque lo creen un poderoso brujo.
Por mi parte no creo en nada de esas cosas, he meditado mucho sobre esta persona, algo me lleva al inevitable agujero negro de su vida, escarbo en mi propio pensamiento como si al hacerlo fuera a sustraer de mi memoria al individuo que indudablemente aun no conozco.
El misterio de no poder meter nuestras narices en la vida de alguien a quien llamamos vecino termina por transformarnos en unos simples y austeros chismosos, creo que algo de eso me está pasando, me paso horas arreglando una lamparita del pasillo del “7B” que nunca está rota, lo hago solo por tener la primicia de ser el primero que vea a este tal Vladimiro, me he vuelto un paparazzi de un total desconocido.
Pero poco a poco me doy cuenta que no soy el único  que está detrás de esta primicia, algunos residentes se pasean por el pasillo, varias veces al día he visto a la señora del “1A” con una cámara de fotografía en uno de los rincones, y a la niña del “8C” parada frente a la puerta con su celular en la mano lista para imprimir la foto del extraño ser que nadie conoce.
A medida que pasaban los días el pasillo se poblaba mas y mas, encontré al vecino sentado en una playera con la puerta de su departamento abierta  y con una cámara digital en sus manos, nadie se resignaba a obtener el segundo lugar en este deporte que nos estaba envolviendo como una gran boa de desesperación, que no es más que el simple acto de curiosear, de husmear dentro de la vida del mito que nosotros mismos estábamos creando.
Esta mañana recibí los impuestos y los fui llevando a sus respectivos receptores, al llegar al “7B” por primera vez oí música dentro del departamento, golpeé la puerta, inmediatamente una jauría de chismosos me rodeo, lentamente la puerta se fue abriendo y yo dije –Sus impuestos señor- esperando al menos oír su voz, todos estaban listos para la foto, pero una mano blanca y arrugada apareció y tomo las boletas rojas, las maquinas de fotos y celulares sonaron al unisonó mientras la mano desaparecía, todos decían tener la primera foto de esa mano, luego hubo todo tipo de hipótesis sobre la contextura de la misma, al final nos fuimos olvidando de Vladimiro Ulianov y su mano, personaje que nuestra imaginación creó, pienso para ocultar nuestros propios secretos.

martes, 14 de mayo de 2013

DON JUAN TERCERA EDAD


Don Juan se movía de departamento en departamento con la astucia de un viejo lobo, todo el piso estaba poblado de alegres abuelas, todas viudas y viviendo solas, queriendo apabullar de alguna forma a la extraña soledad que parecía adherírseles a la piel.

El había desplegado todo el encanto que los años y la experiencia le habían enseñado para conquistar a las mujeres, y ya sea porque sus tácticas en el arte de la seducción eran infalibles o porque quizás había nacido con el extraño don de atraer al sexo opuesto, Don Juan contaba sus conquistas por miles, y a diferencia de cierto tipo de hombre embaucador que miente infelizmente con el numero de amores que ha tenido, Don Juan no mentía, era si se me permite la frase un depredador de mujeres.

Todas amaban al viejo pero ninguna se atrevía a contárselo a la otra, quizás por miedo a perder la única alegría personal que tal vez después de años había llegado a su vida, en fin ninguna sabia que formaba parte del harén personal de ese mujeriego empedernido.

La sospecha comenzó cuando Margarita oyó pasos en el pasillo y no pudo soportar la tentación de sacar la llave de la cerradura, utilizando el pequeño orificio para espiar, y vio que Don Juan venia caminando, ella miro su reloj, tal vez la hora había pasado rápidamente, pero no era así, se desespero quizás el viejo quería darle una sorpresa, resignada pensó esperarlo sin toda la coquetería habitual, es que ya no había tiempo; pero imprevistamente el galán maduro golpeo la puerta de su vecina que se abrió lentamente y pareció subsionar la figura de Don Juan, un alerta máximo sonó en todo el corazón de Margarita, y si acaso este amable hombre que había llegado a su vida mostrándole una enorme sonrisa y diciéndole que los años la mostraban enormemente bella, no podía creerlo estaba frente a un vulgar picaflor.

Margarita se dedico a espiar todos los pasos de su amante y en una semana logro descifrar la forma en que Don Juan manejaba los horarios de sus fugaces citas, este hombre era todo un jugador, movía los hilos de la seducción con la precisión de un titiritero, pero esta vez ella lo había descubierto.

Decidida a terminar con toda la gran farsa del sonriente Juan, invito a todas las mujeres de ese piso, obviamente el vulgar amante estaba excluido, ella preparo una gran cena, el clima era alegre cada abuela hablaba de sus nietos, de donde irían a pasar las vacaciones; cuando creyó conveniente Margarita interrumpió el bullicio de la cena y drásticamente anuncio que tenía que informar una noticia en la cual todas estaban incluidas, un silencio de aula en examen se apodero del departamento, parada en la esquina de la mesa la abuela comenzó a decir – Alguien ha estado jugando con los sentimientos de todas nosotras y seguramente se ríe a escondidas-

Las abuelas a coro preguntaron de quien se trataba. –Es Don Juan que nos ha estado mintiendo-.

Margarita esperaba que las ancianas estallaran en ira y que como avispas enojadas todas apuntaran sus aguijones al cuerpo y alma de Don Juan, pero nada de eso ocurrió, pasaron unos segundos más de silencio y repentinamente como si estallara una tormenta resonó en todo el departamento una carcajada formada por las abuelas. Ella no entendía nada. Pensó que quizás no le habían creído y era lógica su reacción.

Pero una de las señoras le dijo –Eso ya lo sabíamos, pensábamos decírtelo esta noche-

-Bueno ahora que todas lo sabemos propongo que lo hagamos echar del edificio-

-Vos estás loca, tanto tiempo solas, tiradas en unos departamentos que parecen nuestras tumbas, acaso no te has dado cuenta que desde que él llego cubrió el silencio que reinaba aquí con nuestras propias sonrisas, nadie conoce la forma de la felicidad  y tal vez para nosotras esa forma sea Don Juan-

La cena duro toda la noche y adentro todo era alegría.

Federico Espinosa.

jueves, 2 de mayo de 2013

Don Peronista.


“Los muchachos peronistas…” así empieza las mañanas mi padre cantando con todas las fuerzas de su voz, lo que él llama el verdadero himno argentino. Nuestros vecinos agotados hasta el hartazgo, ya ni siquiera protestan, recuerdo que cuando yo era un chico, ellos daban grandes golpes en la pared y le pedían a gritos a mi papá que los dejara dormir tranquilos, a lo que el viejo respondía –Madrugando vamos hacer un gran país, lo dijo el general-.
En una de las esquinas del departamento mi padre amuro un estante que posee dos bases, en la primera esta la foto de mi ya desaparecida madre y en la segunda un poco más arriba la foto de Perón y Evita, adornada con todo tipo de flores, cada 17 de Octubre posan sobre ellas dos banderas, una de la Argentina y otra con el signo del peronismo, la foto de mamá está sola con algunas rosas secas que dejan caer sus pétalos ya marrones, que se parecen creo yo a las lágrimas del olvido, mi padre casi nunca recuerda la fecha en que mi madre partió hacia el otro mundo, he incluso en su entierro me dijo al oído una frase con la cual creo que llegue a odiarlo –Sabes hijo cuando murió Evita yo estaba más triste que ahora-.
A mí me ha insistido toda la vida para que me afilie al partido justicialista –Así vas hacer mejor persona- me dice, yo le muestro una sonrisa un poco agria para ver si así se rinde ante  ese sueño inútil, de entregar mi vida a un hombre que había muerto antes de que yo naciera.
-Lo que pasa hijo es que vos no estuviste en la plaza, si hubieras visto toda esa gente hoy serias un peronista mas-.
Lo que el fanatismo le hace al hombre es horrible, le quita su propia vida, lo llena de pasiones arrancándole la razón, les da una sola mirada para el mundo, los despoja de los sentimientos, los hace hombres autómatas con los oídos abiertos a una sola ideología que quizás y esto es un cómico peligro nunca en su vida logre entenderla.

Mi padre perdió su vida el día que se hizo peronista y lo que me entristece es ver en lo profundo de sus ojos que por un día desearía volver el tiempo atrás.


jueves, 18 de abril de 2013

Recordando.




Reía con tantas ganas que parecía
hacer temblar el mundo,
sus ojos destellaban una locura divina
y quemaban la cordura de la realidad,
solo recuerdo eso, ese instante
en el que todo parecía estar hecho
de una delgada eternidad.

(A mi padre)

martes, 16 de abril de 2013

El Antiescritor





 Detesto a los escritores y a los poetas, me parecen personas inservibles, bobaliconas que no hacen más que mentirnos.
Apelo a su sinceridad no le parecen estos seres unos mediocres imitadores de dios, creando personajes de tinta y papel, y esos poetas con sus mediocres refrancillos a lo Flanders, son unos debiluchos de lengua afilada.
Como estos señores tienen la audacia de decir que están trabajando, por dios se me llenan las manos de ira mentirnos de esa manera, si lo único que hacen es sentarse en algún lugar y escribir mientras su abdomen comienza a parecerse a un globo terráqueo  y su culo se achata de tanta silla en su vida, y los poetas que se pasean por todos lados mendigando el sexo de alguna mujer neorromántica que caiga rendida ante el poder de algunos versos cursis, patéticos amantes estos poetas.
Me rio cuando algunos de estos estafadores de la palabra es elevado al pedestal del erudito y lo ensalzan como a un dios pagano nacido de críticos lame botas y editoriales desésperadas por la recaudación de su best seller.
Yo levanto la bandera contra esos escritores y poetas, llevo más de la mitad de mi vida tratando de desenmascararlos a todos delante de la sociedad, sé que algún día lo lograré, imagino la gran carcajada mía frente a los mentirosos y su cara totalmente avergonzada ante la mirada de todo el mundo, que los insultara y los expulsara de nuestra sociedad, si ese será el mayor y más justo milagro que el hombre haya recibido en toda su existencia.
No exagero, sé que no exagero, nunca confié en ellos son tan ilusos y se escapan de esta realidad con su traje de palabras camaleónicas, es necesario que esto termine de una vez y para siempre.
-Ah joven recuerde que mañana presento mi novela número 25 y usted está invitado-
Eso fue lo último que me dijo el viejo escritor antes de terminar el mismo la entrevista que yo le realizaba, baje las escaleras porque el ascensor estaba fuera de servicio, fueron cinco pisos recorridos en minutos, mientras lo hacía pensaba que el anti-escritor  ya había nacido y se encontraba disfrazado de lo que más odiaba.

 










sábado, 13 de abril de 2013

Montones de pedazos (vos y yo)

Montones de vos,
dando vuelta
como una bandada
de jilgueros,
piando felizmente
en el nido 
de este corazón.

Pedazos de mi,
se hacen humo
girando
entorno al carrusel
de tu mirada.

Detrás nuestro
la voz de la ciudad
grita, clama, aulla
su dolor
de sangre vertiginosa
y autos veloces;
sin embargo
nosotros estamos
aquí parados,
envueltos en un silencio
nacido del beso,
silenciando a la ciudad
y su locura desmedida.

martes, 2 de abril de 2013

AUSENCIA 2 DE ABRIL




Los domingos son un día sagrado para mi mamá, ella nos espera a todos a la misma hora y en el mismo lugar, y ninguno de nosotros falla a la cita, a la extraña espera que parece estancada en el tiempo.
La mesa tiene un mantel blanco con rosas rojas bordadas a mano que a pesar de los años está siempre como nuevo, las sillas están acolchadas con los antiguos cojines de nuestra niñez y los platos hechos de porcelana blanca con unos jilgueros que parecen piar eternamente, y luego los vasos hechos de un duro cristal posan al lado de las servilletas que llevan un extraño escudo y las iniciales de nuestros nombres.
Hoy es domingo he inicio el peregrinaje hacia el departamento de mi madre, mientras viajo sentado frente a la ventanilla de un viejo colectivo de línea, algo dentro mío me dice que llegare tarde entonces imagino que mis hermanos ya están sentados, esperando en silencio a que yo llegue y tome mi lugar en la mesa frente al vaso y a la servilleta que porta mis iniciales, seguramente mamá me preguntara -¿Por qué has llegado tarde?- y todos esperaran mi respuesta, para que luego comience el sonido de los tenedores acariciando los platos que yacen llenos de unos  ñoquis cubiertos con una salsa roja, que mi padre mezcla con el pan, sentado en la esquina de la mesa como un digno guardián de la familia, que come respetuosamente frente a él. Mamá siempre me sonríe, soy su pequeño, aunque ahora este haciendo el servicio militar para comenzar el camino de la hombría.
 Luego del almuerzo siempre me duermo sobre sus rodillas, y siento sus caricias en mi pelo, a pesar de cronos y su indomable paso siempre estaré como un niño en su regazo.
Los gritos son aterradores, pequeñas balsas que flotan en el agua, el estridente ruido del metal cediendo a la presión del indomable mar del sur, el capitán hundiéndose gloriosamente junto al Manuel Belgrano, las olas gigantes me alejan de todo, la fuerza se agota, el frío y el agua van congelando mi cuerpo, los latidos del corazón se van apagando, mis ojos comienzan a hundirse y mi alma viaja en colectivo a disfrutar un domingo junto a mamá.

Al Flaco Spinetta

  Te miro desde mi tiempo oigo tu voz fina y ardiente, una musa  se baña en tus rulos, y la otra coquetea con las cuerdas de tu guitarra rud...