viernes, 8 de febrero de 2013

Para el perro de mi vida (Apolo)








No entiendo, no comprendo
esta muerte.
¿por qué te fuiste?
aulláme, ladráme
pero por favor décime algo.
Perro loco
tan chiquitito te tuvo
que llevar esta parca
de porquería.
Eras ten pequeño,
tan tierno,
eras como mi hijo.
¿A donde se fue tu alma?
Me ahoga el llanto
mientras escribo
me haces llorar Apolo.
Entendé no entiendo
el silencio de tu ausencia,
donde carajos se fue tu ladrido
de rey.
Chueco volvé
quédate aquí, por favor quédate aquí
no hagas que se llene la garganta
de pena, de muerte, de impotencia,
miráme perro salchicha
no ves que me estoy muriendo.
Perro loco allá arriba
mordéle los talones a ese miserable dios
que te alejo de los brazos de tu cele,
si de tu cele porque ella siempre
será tuya,
preguntalé ¿por qué?
y decíle que nos mato
la ilusión de ser felices con vos.



Para nuestro Apolo de tu Mami Cele y tu papi Fede al que siempre mordias.

lunes, 4 de febrero de 2013

Ropa gastada

Se me gasta el tiempo
su ropa sin color
se achica
despues de la lavada
de los dias.
Vendavales azules
pasan
como botones
prendidos a las estrellas,
la noche posa desnuda
ante mis ojos,
la retrato con la palabra
y quiero cubrir su desnudes
con las ropas de mi tiempo
pero solo me quedan 
harapos agujereados
por donde ella se escapa,
mi ropa desaparecera
y yo con ella tambien,
pero la noche seguira
desnuda por toda la eternidad
sin prendas 
que la vistan,
sin cadenas que la amarren
a la tortura del tiempo.
 

lunes, 3 de diciembre de 2012

La musa Marina




 ¡Oh! Marina tus largas piernas, endebles musgos
al viento,
tienes un tardío reaccionar, pequeña niña, corazón de diosa.

Ser un pequeño alpinista y hacer cumbre
entre tus piernas de Amianto.
Dame la locura de tus manos, su olor y su frescor a menta,
rojiza piel de fuego, ángel sin alas que me tienta.

Eres una paloma que se alarga al cielo,
y se enreda con mis sentimientos.
Boca deliciosa. Boca pecadora. Boca de besos sedienta.

Mirándote corre en mi, un fuego muy lento
comienza a expandirse,
y mi cuerpo sin tu piel se desalienta.

Eres una revelación, sutil cegadora
de mi entendimiento,
me llegas al alma, me llegas como una muerte lenta.

Pero todo tiene fin, todo acaba ¡lo siento!
los versos se van, y yo solo veo a una niña
envuelta en una tormenta.

martes, 27 de noviembre de 2012

Sor Juana y las campanas deshilachadas.





Campanas deshilachadas por el golpe del viento
inundando mí oído con su suave temblor,
caricias de gota
Cayendo y coleteando como peces en el suelo.

Todo es como un impulso. Como cuando escribo.
Todo es incorrecto. Menos el latido de tu corazón.

El día se diluye en las manos de la noche
y todo se va,
todo menos tu un fénix de carne en la oscuridad.

Y en la hora en que las almas flotan por los sueños,
dos cuerpos se mueven, uno sobre el otro,
péndulo de sexo y amor.
Y en un mar sin luna, las pieles estallan
como olas en la roca.

Descanso. Hasta el amor se toma un descanso por las noches…
hay algo más allá del pensamiento,
eso eres tu amor.
El amor no es eterno. Eterno es el recuerdo que no se puede borrar.

Las palabras de Sor Juana son campanas deshilachadas
por el viento.
Campanas de un eterno sonar.


sábado, 17 de noviembre de 2012

El Viaje





 Apenas cierran los ojos
la luz es un túnel,
por dónde camina la mirada.
El pensamiento
se desarraiga en la distancia
partiendo al infinito.
El miedo
es apenas un susurro
que no alcanza
a la piel del cansancio.
El alma en el cuerpo
y el cuerpo
vagando por la sensación
del vacío en el aire.
El viaje
hecho de pasos certeros
continúa la línea
de su más correcto fin.

martes, 6 de noviembre de 2012

Palabras sobre el poemario “Noche sin Clausura” de Laura Giordani.


 
 
 
Que hay detrás de una “Noche sin Clausura”, quizás la respuesta seria, finísimos poemas escritos con la paciencia del alfarero, sacados del harapo del tiempo, hurtados de un campo casi sagrado donde las manos mortales del poeta rozan la piel austera de la inmortalidad.

Leyendo este poemario de Laura Giordani,  las imágenes se multiplican, la voz del poeta cae como un eco interminable, la red de las palabras acaricia cada cuerda invisible que hace latir la sensibilidad del alma. Los duendes de la inspiración saltan de verso en verso, por momentos se relucen figuras escondidas entre las líneas, acaso ese brillo no se más que el dulce tesoro de la palabra descubierta.

Lo que hace a un poeta distinto es ese descubrir la palabra, darle el soplido justo a la llama que calorífica la esencia de esa figura que llamamos palabra. Descubrir o quizás volver a tomarla y acariciarla para vestirla nuevamente, ese es el arte del poeta, ser el artesano que vuelve a dar vida a las letras que van marchando hacia la poesía luminosa de Laura.

La poesía es polvo disuelto en el universo, solo el alma contemplativa puede cautivarla y llevarla al mundo material de la hoja en blanco, como Sor Juana Inés de la Cruz, Laura Giordani es dueña de una sensibilidad que capta mucho de ese místico polvo, así la poeta logra trasmutar las imágenes de su interior de una manera  magistral.

Al final de la tarde cuando la noche va clausurando los designios del destino, los versos van hilando sus alas para volar a los ojos de la lectura; es que la noche invita al placer de leer, al placer de perderse en el laberinto mágico o en esa biblioteca de Babel de la cual tan magníficamente nos habló Borges.

La noche, la eterna noche tantas veces acariciada por los poetas. Es la noche el lugar que ha elegido la poeta para cantar la sinfonía de sus versos, es que solo a través de ella puede vislumbrarse la cercanía de una voz que acaricia, de una voz que sufre, de una voz que vuela libre  por el cielo nocturno.

Lo bello se transforma en pájaro aleteando contra el viento. Hay un misterioso hilo que ata el alma de Laura con las alas de los pájaros, hilo tejido por una Penélope que parece esperar el beso del amado, pero también la mirada tierna del hijo que reposa dormido en una noche que aun no ha llegado, en una noche donde la profecía de lo cierto caiga sobre los ojos, mojando la realidad del presente.

Poeta con alma de pájaro. Pájaro volando suave y liviano sobre una noche sin clausura. El canto del ave mañanera es como la voz en la poesía de Laura, alas que llevan versos para iluminar el mundo, para darle sentido a las sombras ocultas en la eterna noche que pasa silenciosa y llena de versos.


Por Federico Espinosa.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Recuerdo


 

 El atardecer cayendo sobre nuestras piernas,
vestidas o desnudas ya no recuerdo.

 

 Juncos moviéndose cerca de tu pelo negro,
imágenes vanas diluyéndose, destiñéndose en la mente.

 

Yo entrando y saliendo de tu cuerpo de fuego,
entrando y saliendo como el recuerdo y el olvido.

Al Flaco Spinetta

  Te miro desde mi tiempo oigo tu voz fina y ardiente, una musa  se baña en tus rulos, y la otra coquetea con las cuerdas de tu guitarra rud...