lunes, 12 de enero de 2015

Tirado


Estaba ahí
quietito,
tieso
mirando el cielo,
sus ojo abiertos
eran la herida del espanto,
a que hora habrá sido
yo lo encontré
cuando la noche
parecía ocultar
el pecado del día,
me estremeció
su mirada
y el silencio
de su canto,
el gorrión estaba tirado
la muerte le arranco el vuelo,
y lo que era del cielo
yacía inerte 
como una cosa más
en este amargo suelo.

Federico Espinosa.

viernes, 2 de enero de 2015

Canto a ella.

Entre la bruma
defino
tu cara,
como una hoja,
como un atardecer,
como la oscura
garganta
de la noche.
Te desarmas
en recuerdos infinitos,
multiplicándote
como un milagro,
tienes ese suave silencio
de dios,
esa sutileza perfecta
de flor frente a la brisa.

Tus perfiles extraños
rasgan
mis pasiones dormidas,
y eres entonces
el fuego y el hielo,
la luz y la sombra,
el principio y el fin,
la mujer eterna,
la diosa infinita
y todo eso
que está más allá
de mis pobres palabras.

 
Federico Espinosa.