jueves, 18 de abril de 2013

Recordando.




Reía con tantas ganas que parecía
hacer temblar el mundo,
sus ojos destellaban una locura divina
y quemaban la cordura de la realidad,
solo recuerdo eso, ese instante
en el que todo parecía estar hecho
de una delgada eternidad.

(A mi padre)

martes, 16 de abril de 2013

El Antiescritor





 Detesto a los escritores y a los poetas, me parecen personas inservibles, bobaliconas que no hacen más que mentirnos.
Apelo a su sinceridad no le parecen estos seres unos mediocres imitadores de dios, creando personajes de tinta y papel, y esos poetas con sus mediocres refrancillos a lo Flanders, son unos debiluchos de lengua afilada.
Como estos señores tienen la audacia de decir que están trabajando, por dios se me llenan las manos de ira mentirnos de esa manera, si lo único que hacen es sentarse en algún lugar y escribir mientras su abdomen comienza a parecerse a un globo terráqueo  y su culo se achata de tanta silla en su vida, y los poetas que se pasean por todos lados mendigando el sexo de alguna mujer neorromántica que caiga rendida ante el poder de algunos versos cursis, patéticos amantes estos poetas.
Me rio cuando algunos de estos estafadores de la palabra es elevado al pedestal del erudito y lo ensalzan como a un dios pagano nacido de críticos lame botas y editoriales desésperadas por la recaudación de su best seller.
Yo levanto la bandera contra esos escritores y poetas, llevo más de la mitad de mi vida tratando de desenmascararlos a todos delante de la sociedad, sé que algún día lo lograré, imagino la gran carcajada mía frente a los mentirosos y su cara totalmente avergonzada ante la mirada de todo el mundo, que los insultara y los expulsara de nuestra sociedad, si ese será el mayor y más justo milagro que el hombre haya recibido en toda su existencia.
No exagero, sé que no exagero, nunca confié en ellos son tan ilusos y se escapan de esta realidad con su traje de palabras camaleónicas, es necesario que esto termine de una vez y para siempre.
-Ah joven recuerde que mañana presento mi novela número 25 y usted está invitado-
Eso fue lo último que me dijo el viejo escritor antes de terminar el mismo la entrevista que yo le realizaba, baje las escaleras porque el ascensor estaba fuera de servicio, fueron cinco pisos recorridos en minutos, mientras lo hacía pensaba que el anti-escritor  ya había nacido y se encontraba disfrazado de lo que más odiaba.

 










sábado, 13 de abril de 2013

Montones de pedazos (vos y yo)

Montones de vos,
dando vuelta
como una bandada
de jilgueros,
piando felizmente
en el nido 
de este corazón.

Pedazos de mi,
se hacen humo
girando
entorno al carrusel
de tu mirada.

Detrás nuestro
la voz de la ciudad
grita, clama, aulla
su dolor
de sangre vertiginosa
y autos veloces;
sin embargo
nosotros estamos
aquí parados,
envueltos en un silencio
nacido del beso,
silenciando a la ciudad
y su locura desmedida.

martes, 2 de abril de 2013

AUSENCIA 2 DE ABRIL




Los domingos son un día sagrado para mi mamá, ella nos espera a todos a la misma hora y en el mismo lugar, y ninguno de nosotros falla a la cita, a la extraña espera que parece estancada en el tiempo.
La mesa tiene un mantel blanco con rosas rojas bordadas a mano que a pesar de los años está siempre como nuevo, las sillas están acolchadas con los antiguos cojines de nuestra niñez y los platos hechos de porcelana blanca con unos jilgueros que parecen piar eternamente, y luego los vasos hechos de un duro cristal posan al lado de las servilletas que llevan un extraño escudo y las iniciales de nuestros nombres.
Hoy es domingo he inicio el peregrinaje hacia el departamento de mi madre, mientras viajo sentado frente a la ventanilla de un viejo colectivo de línea, algo dentro mío me dice que llegare tarde entonces imagino que mis hermanos ya están sentados, esperando en silencio a que yo llegue y tome mi lugar en la mesa frente al vaso y a la servilleta que porta mis iniciales, seguramente mamá me preguntara -¿Por qué has llegado tarde?- y todos esperaran mi respuesta, para que luego comience el sonido de los tenedores acariciando los platos que yacen llenos de unos  ñoquis cubiertos con una salsa roja, que mi padre mezcla con el pan, sentado en la esquina de la mesa como un digno guardián de la familia, que come respetuosamente frente a él. Mamá siempre me sonríe, soy su pequeño, aunque ahora este haciendo el servicio militar para comenzar el camino de la hombría.
 Luego del almuerzo siempre me duermo sobre sus rodillas, y siento sus caricias en mi pelo, a pesar de cronos y su indomable paso siempre estaré como un niño en su regazo.
Los gritos son aterradores, pequeñas balsas que flotan en el agua, el estridente ruido del metal cediendo a la presión del indomable mar del sur, el capitán hundiéndose gloriosamente junto al Manuel Belgrano, las olas gigantes me alejan de todo, la fuerza se agota, el frío y el agua van congelando mi cuerpo, los latidos del corazón se van apagando, mis ojos comienzan a hundirse y mi alma viaja en colectivo a disfrutar un domingo junto a mamá.